12/12/2002 | 784

A quién rescata el «Operativo Rescate»

La miseria extrema y la desnutrición golpean en todas las regiones de la Argentina. Murieron chicos por desnutrición en Tucumán, Chaco, Formosa, Misiones, Corrientes y Entre Ríos, y se registran casos de desnutrición severa en todas las provincias. La envergadura nacional de la hambruna revela que el publicitado «Operativo Rescate» encabezado por Chiche Duhalde en Tucumán no es más que una operación político-publicitaria para encubrir la responsabilidad gubernamental.


«En el centro del Operativo Rescate» el gobierno puso al Ejército (La Nación, 8/12). Camiones militares reparten alimentos, leche y agua en barrios designados por el gobierno nacional y médicos militares montaron hospitales de campaña que atienden en los barrios y poblaciones más pobres de la provincia.


Los propios médicos militares reconocen que no van a impedir que los chicos se sigan muriendo de hambre: «es sólo una gota en un océano» de miseria y desocupación, afirma uno (ídem). Pero no es esto lo que les interesa a Duhalde y al generalato. Su objetivo no es combatir la miseria sino «recuperar algo del reconocimiento social perdido en los pasados veinte años desde la última dictadura militar» (ídem). Un par de minutos en los horarios centrales de los noticieros nacionales para mostrar al Ejército en su «trabajo social solidario» (ídem) y el objetivo estará cumplido. Entonces los militares volverán a los cuarteles y los hijos de los cañeros desocupados seguirán desnutridos.


La «recuperación del Ejército», golpeado por el derrumbe de la dictadura, los crímenes de los grupos de tareas, la vergonzosa capitulación en Malvinas y los asesinatos de colimbas en sus cuarteles, es un objetivo de larga data de los explotadores nativos y el imperialismo. Los Duhalde encontraron en la hambruna desatada por su gobierno y los que lo antecedieron la justificación para volver a llevar al Ejército a las barriadas populares. En Tucumán, este objetivo es particularmente reaccionario: el Ejército que ahora vuelve a la provincia a repartir alimentos es el mismo que en 1975 montó el «Operativo Independencia», una masacre sistemática de trabajadores y jóvenes tucumanos.


Claro que el «Operativo Rescate» no sólo tiene como beneficiario al Ejército; los Duhalde también intentan rescatar a su viejo aliado Miranda. Justo cuando el reclamo de «que se vaya Miranda» está en el centro de la crisis política provincial, la prensa registra «un acercamiento» entre los Duhalde y el gobernador tucumano. De visita en Tucumán, Chiche Duhalde no tuvo empacho en mostrarse públicamente con Miranda recorriendo depósitos de alimentos. «El acercamiento Chiche-Miranda – dice el corresponsal de Clarín (5/12) en Tucumán – tendría relación con la decisión del gobernador de adelantar las elecciones provinciales para el 27 de abril», en coincidencia con las elecciones nacionales que planea Duhalde. Chiche viaja a Tucumán a atornillar a Miranda a su sillón.


En manos de los responsables de haber dejado desocupados y en la miseria a millones de argentinos, la «lucha contra el hambre» no sólo es una farsa; es, por sobre todo, un operativo reaccionario. Para terminar con el hambre hay que terminar con sus responsables.