25/11/1999 | 649

Abajo el gabinete de guerra contra los trabajadores

El nombramiento de Juan Llach, mediterráneo, cavallista y papista, es, junto al de López Murphy y Santibáñez (y de Rico y Caselli, en Buenos Aires), una declaración de guerra del nuevo gobierno contra los trabajadores. Apunta a más explotación, más flexibilización, más impuestos y a la privatización completa de la salud y de la educación.


Tenemos que responder con un paro y una movilización nacional de protesta, que nos sirva para reclamar que nadie gane menos de 600 pesos, que se ponga fin a la flexibilización laboral y que se convoque a convenciones de trabajo con paritarios elegidos en asamblea.


Que, en lugar de llorar por lo que ellos mismos han creado durante años de mentiras y desmovilización, la CTA y el MTA, la UOM anti-miguelista y Ctera, la Fua y los centros de estudiantes, los disidentes del Frepaso y la izquierda democratizante, llamen a un paro nacional y a una movilización nacional.


Los obreros combativos y los luchadores debemos tomar este reclamo para desarrollar asambleas en todos los lugares de trabajo y estudio, elegir comités de lucha y desarrollar una movilización que culmine el 10 de diciembre con una gran jornada nacional.

También te puede interesar:

El proyecto ya tiene dictamen favorable en la Comisión de Minería e Industria de la Legislatura bonaerense.
El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, adelantó a las patronales que no prevén renovar ambas medidas.
Deliberemos en cada lugar de estudio del país cómo enfrentar este ajuste.
El miércoles se reúnen con los gobiernos de estas localidades por tierras adeudadas.
Sobre un informe acerca de la concentración empresaria y la inflación.