01/12/2011 | 1205

Acto y movilización en Monte Quemado

Una delegación del Partido Obrero asistió a la convocatoria del Mocase en Monte Quemado. La movilización comenzó con una concentración y corte de la ruta en el ingreso al pueblo. Alrededor de 700 personas, representativas de los diferentes Mocase, de organizaciones de izquierda y hasta del kirchnerismo comenzamos a manifestamos por las calles de Monte Quemado, pasando por los tribunales, la municipalidad, el Concejo y las administraciones públicas de la zona. A medida que avanzaba la movilización, la gente de la zona comenzaba a sumarse. Se realizaron escraches en las casas de empresarios y políticos relacionados con la muerte de Cristian Ferreyra, donde se pintaron leyendas pidiendo justicia. La manifestación estuvo fuertemente custodiada por la Gendarmería y la policía provincial.

Durante la jornada, tomamos contacto con varios campesinos y familias presentes. Se denunció que los empresarios son Ayudados por loe funcionarios y la policía aislando las escuelas, los cementerios y hasta llegan a privar del agua y los servicios a la población como medios para, finalmente, usurpar las tierras.

Si bien el asesinato de Cristian Ferreyra ha trascendido, campesinos de distintos parajes destacaron otras muertes de jóvenes en manos de las guardias blancas, las que no salen a la luz por la falta de organizaciones de los campesinos en lucha. Varias familias comentaron cómo han avanzado las enfermedades por la contaminación con agrotóxicos, por las distintas sustancias químicas con las que son fumigados los pobladores. Los médicos se niegan a dar certificados que consten que estas enfermedades tienen origen en esas sustancias.

En toda la zona, los empresarios y todo el entramado mafioso de apoyo judicial y gubernamental han impuesto un régimen de terror, porque siempre está la amenaza de la intervención de las guardias blancas, las cuales actúan con total impunidad.

Los pobladores cuentan que las autoridades judiciales y policiales también están compradas y que cuando van a realizar alguna denuncia, muchas veces son los propios campesinos quienes terminan presos. Las sentencias de ejecución de las medidas de no innovar que dictamina la Justicia no se hacen cumplir. De esta manera, los desalojos siguen día a día. Como si fuera poco, los asesinos de Cristian Ferreyra alardeaban en el pueblo, decían: “Les hemos bajado (matado) dos más a éstos del Mocase”.

Finalizada la marcha, ésta se transformó en una gran asamblea campesina y de trabajadores. El primer discurso fue de la madre de Cristian Ferreyra, quien denunció inmediatamente la cooptación de su nuera por el gobierno. Zamora se anda pavoneando con la mujer de Cristian para desmoralizar la lucha por el juicio y castigo, pero -sostuvo- a los familiares directos de Cristian no los van a callar y esta lucha va continuar hasta ver a los responsables políticos, materiales e intelectuales presos. En la asamblea se destacó como un gran avance la detención del empresario Ciccioli (es la primera vez que un empresario es detenido).

Se convocó a continuar la lucha y a participar de la asamblea abierta campesina indígena que se va a realizar el 15 de diciembre en la ciudad de Santiago. Vamos por el juicio y castigo a los autores materiales e intelectuales del crimen, por la nacionalización de las tierras, el desmantelamiento de las guardias blancas, la investigación de todos los empresarios y de todas las denuncias realizadas por las organizaciones campesinas, por la devolución de las tierras a todos pobladores desalojados.