26/12/1996 | 525

¿Adónde va el Movimiento de Desocupados?

Miguel Vittone, integrante de la Coordinadora de Desocupados de Berazategui

Que el trabajo es la fuente de toda riqueza es algo tan cierto como que el trabajo asalariado es la fuente de la ganancia capitalista. Que el trabajo es una necesidad constante del género humano independientemente de cualquier forma de sociedad, es tan cierto como que el capital necesita de un batallón de desocupados para obligar a la baja de salarios y, por ende, a la elevación de la tasa de ganancia.


Que el trabajador se sirve de la naturaleza para elaborar el producto necesario para desarrollarse y reproducirse es tan cierto como que el capitalista se apropia de ese producto para perpetuarse como parásito social. En momentos en que el capitalismo no puede, como régimen social, dar de comer a sus esclavos, satisfacer el derecho a trabajar … a ser explotados, ciertamente este reclamo, tomado como cosa seria en estos momentos de crisis de sobreproducción y excedentes de mercancías y capitales, se transforma en una reivindicación revolucionaria.


En la Argentina actual hay 4.000.000 de desocupados, si contamos como tales a los changarines. 12 millones si contamos a sus familias. Están condenados al paro forzoso, a la miseria social y al hambre.


¿Cuáles han sido las causas de semejante catástrofe social? Hasta 1985, la tasa de desempleo no superaba el 4%; entre 1985 y 1992, osciló entre el 6 y el 10%, para elevarse entre 1993 y 1994 a un máximo del 15%.


La desocupación aumentó un 60% entre 1990 y 1994, al mismo tiempo que la productividad por obrero empleado creció un 38% (Libro Blanco del Empleo en Argentina, Ministerio de Trabajo). Un aumento tan marcado de la productividad obrera corresponde, en un 17%, al aumento de las horas trabajadas por obrero ocupado. El resto obedece al aumento de los ritmos de trabajo, a la introducción de mecanismos de ‘flexibilización’, a la eliminación de los puestos de trabajo.


Entre el 91 y el 95, el salario real cayó un 18%. El salario diferido e indirecto sufrió una caída similar, como producto de la privatización de la jubilación y la eliminación progresiva de aportes patronales. La liquidación de las obras sociales, salud y educación, ley de accidentes de trabajo y la eliminación de las indemnizaciones por despido, he aquí las principales causas de la desocupación: aumento de la productividad del trabajo asalariado y la rebaja del salario. Este fue el objetivo declarado del ‘Plan Cavallo’, un plan de guerra contra las masas para crear mayores beneficios para los capitalistas, y éste es el objetivo que persiguen con la destrucción de los convenios colectivos y la ‘flexibilización laboral’, bajar aún más los llamados ‘costos laborales’. Esto provocará un colosal incremento del hambre y la miseria social.


Por este motivo, no se puede abordar con seriedad el reclamo de trabajo, si junto con este reclamo no se levantan como reivindicaciones medidas que afecten las ganancias capitalistas, tales como un subsidio de 500 pesos a todo desocupado, por un plan de obras públicas financiado con un impuesto progresivo a la ganancia capitalista, un salario igual a la canasta familiar, desconocimiento y no pago de la deuda externa. Esto daría lugar a una efectiva recuperación económica, reactivaría el mercado interno y nos permitiría la vuelta al trabajo.


Como vemos, el problema de la desocupación no se puede encarar desde un ángulo ‘económico’ y mucho menos abstracto, sino que el problema es ‘político’: la organización de los desocupados debe ser políticamente independiente de la burguesía, y su lucha debe consistir en quebrar la voluntad de los capitalistas y su Estado.


Los PCs y compañía también vuelven al mono


En oportunidad de la última movilización al municipio (ver PO nº 521), y aun antes, los PCs echegaraístas y Pre-Congreso (votó al Frepaso en Capital), junto con elementos ligados al PJ e independientes ex solanistas, desempolvaron la consigna de «trabajo digno», aunque sin precisar en qué consiste, ni cómo lo conseguiremos, si se asegura por anticipado de lavarse las manos, ya que como la gente es «atrasada», «no entiende», «no da», hay que tirar reclamos «posibles»(sic).


Pero «trabajo digno» para Duhalde (gente de trabajo) son los PIT (programas intensivos de trabajo), que consisten en 6 hs. de trabajo comunitarios por 150 pesos mensuales, sin aportes jubilatorios ni salario familiar; tampoco obra social, sin organización gremial y por supuesto, sin indemnización y seguro de desempleo. Para Infanzón (intendente de Berazategui), «trabajo digno» es la bolsa de comida que reparte a cambio de 4 horas laboradas, o las cooperativas de trabajo que mandó a crear con sus punteros y que un sector ultraminoritario de la coordinadora ve con buenos ojos.


El duhaldismo, aprovechando la gran masa de desocupados, se ha lanzado a un impresionante negociado que sólo favorece a los grandes bancos, que reciben créditos blandos (baja tasa de interés) de los bancos centrales.


Los grandes bancos, a su vez, otorgan créditos a micro-emprendimientos y cooperativas (para la compra de máquinas textiles, etc.) a una tasa de interés del orden del 50% anual, cuando la tasa internacional es del 8%. Este fenomenal negociado es impulsado por la ONU, caballito de batalla del PC.


Lógicamente, luego de rompernos el lomo produciendo y auto-explotándonos para abaratar el precio de las mercancías (alimentos, textiles, etc.), tendremos que entrar a competir con el mundo «de la aduana paralela» y los precios subsidiados de los capitanes de la industria y la patria exportadora.


El reclamo de reactivación industrial con participación de trabajadores y desocupados es más de lo mismo: «Subsidios para los capitalistas, para los trabajadores mierda».


La consigna de «trabajo digno» precede al marxismo y es más propio del mono.


Los desocupados, lejos de «no entender» y «no dar», se han organizado en la Coordinadora: 1) Por haber pasado por la experiencia del duhaldismo, la burguesía, las Pymes, las cooperativas y los microemprendimientos, y 2) porque la Coordinadora es un canal de lucha contra la explotación capitalista.


Los desocupados del PO y la UJS llamamos a defender el programa de la Coordinadora y nos comprometemos a ayudar a los trabajadores a superar los obstáculos que les impone la burguesía y sus agentes.


En esta perspectiva: venga a las reuniones del PO.

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