24/08/1993 | 399

Aldo Rico apoya a Menem

¿Aldo Rico ya fue comprado por el menemismo o simplemente se ha puesto en la fila para recibir el sobre correspondiente?


Lo cierto es que el Modin es uno de los partidos que ya se ha pronunciado por la Reforma de la Constitución y por la posibilidad de la reelección presidencial para Menem. “No podemos oponernos a la Reforma, tampoco nos oponemos a la reelección del Presidente”, le declararon a “La Nación” (24/8/93) Emilio Morello y Luis Saavedra, secretarios general y de prensa del partido riquista. El diputado nacional, Orlando Gallo, un ex juez, afirmó “que el Modin no tendría inconvenientes en dar su apoyo (al) proyecto reformista”. Suspicaz, “La Nación”  señala que una duplicación de la bancada de diputados del Modin luego del 3 de octubre, “resultaría más que atractivo a los ojos del menemismo a la hora de sumar los votos necesarios para declarar la necesidad de la reforma constitucional”.


El apoyo a la posibilidad de la reelección inmediata de Menem, delata sin contrastes al Modin, como un grupo de aventureros políticos, dispuestos a pasarse al imperialismo a la menor ocasión. La simple obtención de la posibilidad de reelección inmediata del presidente significaría una enorme victoria política para la mafia de los entregadores del patrimonio nacional y una visa segura para otro período de gobierno, esto a partir del poder de corrupción con que cuenta el Poder Ejecutivo Nacional. Aldo Rico, nada afecto a las elaboraciones intelectuales, ahora ha elegido meterse en disquisiciones jurídicas para justificar el apoyo a una reforma constitucional que tiene por objetivo entronizar en el poder a los saqueadores del patrimonio nacional y a los banqueros (protestantes y anglo-sajones) internacionales.


La oportunidad para estas manifestaciones del Modin no podía ser mejor elegida, pues es sabido que una campaña electoral exige mucho dinero. Ni podía ser mejor la ocasión para plantear el apoyo a la reelección ahora que es oficial, Beliz mediante, que existe un plan para coimear a los partidos opositores con la finalidad de que se ausenten a la hora de votar la declaración de la necesidad de la Reforma, para permitir así que el oficialismo pueda obtener los dos tercios de los votos de los diputados presentes.


Si se tienen en cuenta las divergencias que parecieran existir entre Duhalde y Menem con relación a la reelección de este último, Rico estaría pretendiendo que el riojano lo apoye “generosamente” (es decir con “género”) en la disputa electoral en la provincia de Buenos Aires, lo que serviría para suplantar al ausente Rousselot como alternativa de Menem.


El pasaje de Rico al menemismo descubre la fabulosa estafa que representan nacionalistas de este linaje. El sector de la ciudadanía que, según las encuestas, estaría dispuesto a votar al Modin para salir de la miseria social creada por Menem, debe ser inmediatamente advertido a este respecto, denunciando con pelos y señales que Rico es un menemista trasvestido y también un agente de los entregadores del país.