13/08/1998 | 596

Angelóz debe ir preso

Por Ch. R.

Desde el 18 de mayo se desarrolla en Córdoba el juicio a Eduardo Angeloz por enriquecimiento ilícito. La causa se inició a partir de las denuncias de la Asociación Bancaria y la Coordinadora de Gremios Estatales sobre la inmensa fortuna amasada por el ex gobernador en el período de 10 años, que incluye cinco enormes estancias en el norte de la provincia y otras empresas —entre ellas la radio LV2, destinada a ser la cabeza de un emporio de comunicaciones. El juicio se hace sólo por enriquecimiento ilícito, lo que es ya de por sí una absolución porque deja de lado la responsabilidad clave de Angeloz en el encubrimiento de los funcionarios y empresarios que vaciaron los Bancos Provincia y Social en sus períodos de gobierno y de los asesinos del senador Maders, el hombre que denunció el manejo fraudulento de los fondos de la empresa de energía (Epec) por el gobierno de la provincia. De este modo el juicio deja de lado la asociación política y financiera del angelocismo con Yabrán y de ambos con el clero, y en definitiva las características mafiosas y criminales de un régimen que se presenta a sí mismo como ‘representativo’.


La Alianza, Menem, Mestre y el clero están fraguando un pacto para liberar a Angeloz. El ex gobernador fue recibido en el Arzobispado por el cardenal Primatesta horas antes del juicio, en un gesto público que la Iglesia no prodiga a cualquiera y tuvo el respaldo político explícito de Menem, Alfonsín y De la Rúa. El gobierno de la provincia forma parte de este pacto, por eso ha guardado un ‘estratégico’ silencio sobre el juicio, luego de haberlo dejado correr durante todo un período con un doble propósito: tener al aparato angelocista en calidad de rehén político y embaucar a las masas. En medio de un ataque colosal a las condiciones de vida de los trabajadores, el gobierno mestrista se valió del juicio para hacer creer a la población que la ‘justicia’ era ‘inexorable’ con los confiscadores del Estado. Una maniobra total si se advierte que Mestre es cómplice de Angeloz desde el momento que asumió el cargo, cuando aseguró que no estaba allí para investigar a nadie y dejó de lado toda denuncia en nombre del estado provincial contra su predecesor.


Angeloz ya logró, en virtud de un pacto político similar, ‘zafar’ del desafuero y su casi segura detención, mediante una decisión del Senado que lo ‘autorizó’ a presentarse ante el juez que lo reclamaba sin despojarse de su inmunidad parlamentaria (fueros). Esta operación política, violatoria de la Constitución, el Código Procesal Penal de la provincia de Córdoba y varias normas más, fue orientada en su momento por «el constitucionalista y ex senador provincial Jorge Vanossi y el senador Jorge Yoma, la voz cantante del ultramenemismo en la cámara alta» (La Nación, 24/4/97) y fue precedida por el ingreso delictivo de Massaccesi al Senado.


Detrás de la conspiración para salvar a Angeloz asoma no solo su íntima asociación con los hombres del poder capitalista, clero y fuerzas armadas incluidas, sino también el amplio acuerdo político planteado entre el gobierno y la Alianza en nombre de la «unión frente a la crisis internacional». Este acuerdo tiene cuatro temas vertebrales: convertibilidad, reforma laboral, reforma educativa, indulto a los genocidas.


 


Sólo uno


La cárcel a Angeloz sería, en cualquier caso, el castigo a sólo uno de los responsables de la masacre social producida en la provincia. Aún en el caso que el ex gobernador y algunos testaferros se sumaran a los funcionarios que están en cana por defraudación, quedarían en libertad todos los empresarios, gran parte de la Fundación Mediterránea, que volatilizaron millones de dólares de la banca estatal cordobesa que luego fueron ‘pagados’rigurosamente por los trabajadores con la reducción de salarios, los despidos en masa, el cierre de hospitales y escuelas. Quedaría impune la clase social que se benefició de una deuda que las propias organizaciones empresariales hicieron ascender a cerca de 2.000 millones de dólares pero que aún al día de hoy nadie sabe a cuanto asciende ni como se compone.


Angeloz saqueó a los trabajadores en beneficio de la burguesía. Pero es lo que hizo Mestre con el inmenso negociado del Cecor, que dio a los grandes tenedores que se quedaron con él un rendimiento del 18% anual, el mayor negociado por referencia a cualquier otro título público del país. Es lo que hizo Mestre con el salvataje a los capitalistas a través de los créditos impagos del Provincia con una cartera irregular que asciende al 40%, tres veces mayor que la media nacional, o con la imposición del convenio Fiat-Smata, es decir la reducción histórica del salario, a todos los trabajadores de la provincia. Es lo que hizo Mestre con el enorme auxilio estatal bajo la forma de subsidios, eximición de impuestos, rebaja de energía eléctrica y construcción de infraestructura a lo que son en realidad ‘armadurías’automotrices —la verdadera cara del ‘boom de inversiones’ que el gobierno esgrimió como bandera.


 


¿Quién pagó y paga esta confiscación?


Los trabajadores, con la ‘emergencia económica’, el cierre de hospitales y de escuelas, la flexibilización laboral y una desocupación que ha convertido a Córdoba en una de las ‘capitales de la pobreza’.


Por estas razones, Angeloz y sus cómplices deben ir presos, pero la lucha no puede detenerse en este punto. Es necesario actuar y movilizarse por la cárcel para Angeloz, contra el gobierno y el régimen político que está tramando su libertad y que es astilla del mismo palo y por el conjunto de reivindicaciones populares. Es necesario movilizarse para que los capitalistas, no los trabajadores, paguen las cuentas de Angeloz y Mestre.: ni despidos ni suspensiones, reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario; derogación de los convenios negreros; retiro de la reforma laboral; seguro de desempleo de 500 pesos para todo desocupado mayor de 16 años, aumento general de salarios.


Extender el llamamiento «a todos los compañeros a repudiar a la burocracia sindical de la CGT, las 62 y el MOAS (para) echar a los Daer de los gremios…». La CTA y el MTA deben reflexionar sobre la política de sus»aliados parlamentarios (la UCR, el Frepaso, el duhaldismo), deben romper con los partidos patronales y reivindicar un frente político y reivindicativo de todas las organizaciones obreras y populares» (declaración del 1o. de Mayo de la Multisectorial).


El Partido Obrero llama a organizar una gran movilización para derrotar la conspiración de los ‘demócratas’ en torno a Angeloz y la conspiración capitalista contra los trabajadores.