01/10/2016

Atanor, responsable de 200 muertes por intoxicación

Lunes 3, a las 18, acto en la Plaza Mitre, San Nicolás.


Organizaciones ambientales, sociales, sindicales y políticas junto a los vecinos, convocan para el próximo lunes 3 de octubre, a las 18 horas, en la Plaza Mitre, de San Nicolás, a un acto y movilización –con intervenciones artísticas y bandas en vivo– para que continúe clausurada la planta de síntesis de atrazina de Atanor, tras comprobarse que contamina brutalmente el río Paraná y que es la responsable de 200 muertes de vecinos de la fábrica.


Además del sector de la planta de Atanor que trabaja con atrazina –que elabora uno de los herbicidas que suele combinarse con glifosato– también se constata el entierro deliberado de tambores de trifluralina, herbicida sospechado de cancerígeno, junto a la suelta de gases tóxicos al aire. Todo lo que Atanor toca, lo contamina.


El saldo de este cóctel repodrido es de dos centenares de muertos en las adyacencias de la planta, con infinidad de afectados por enfermedades respiratorias, como asma o bronquitis, o graves problemas de riñones y en la piel, cuando no directamente cáncer. El último caso conocido es el de una niña de 6 años fallecida de cáncer. La criatura y su familia viven a unos 50 metros de los piletones de químicos sin tratar.


Los vecinos tomaron la situación en sus manos y, desde 2009, emprendieron un relevamiento de los casos de enfermedad y fallecimientos del barrio.


La contaminación es uno de los frutos del intento por maximizar ganancias por parte del empresariado. Las licencias que recibe Atanor –en medio de un conflicto de tan larga data– se convierten en un permiso de envenenamiento que involucra a todos los poderes del Estado y a funcionarios de todo rango y rama. Todo un régimen hediondo.


Para terminar con este flagelo, la reapertura del sector –y el funcionamiento de la planta en su totalidad– deben estar sujetos a la aprobación de una asamblea integrada por vecinos, familiares, técnicos y especialistas independientes, organizaciones sociales, políticas y de trabajadores, que se apoye en la movilización como método y desarrolle una gran campaña de agitación en todo el distrito, exigiendo justicia inmediata para todas las víctimas, su correspondiente indemnización, reparación del pasivo ambiental y juicio y castigo para los responsables empresarios y políticos del desastre. De continuar esta criminal impunidad, el intendente y sus funcionarios deben rendir cuentas al pueblo trabajador por esto.


Esta radiografía de centenares de muertos y enfermos desnuda el verdadero carácter del sistema capitalista y la depredación humana y ambiental que emana por sus chimeneas.

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