23/03/2011 | 1169

«Aurelio Díaz con bici nueva: se la regalaron obreros de una cooperativa»

Publicado en Diario Norte (20/3)

Pocos dirigentes políticos, ante la pérdida de una pertenencia, despertarían la espontánea voluntad de gente común por reparar el perjuicio sufrido. Aurelio Díaz, en cambio, recibió numerosos ofrecimientos para entregarle una bicicleta nueva luego de que se supiera que la suya, la misma que lo había acompañado en muchos años de lucha y militancia, había sido robada.

Por pudor, declinó casi todas las ofertas, aunque aceptó, por su significación, la de un grupo de obreros de una cooperativa.

Los trabajadores, que se desempeñan en el Frigorífico Resistencia, hicieron una «vaca» al conocer el robo del que había sido víctima Aurelio y, con la ayuda de un cliente de la cooperativa completaron la suma necesaria para devolverle al dirigente del Partido Obrero la posibilidad de desplazarse sobre dos ruedas. El, contento como un chico con juguete nuevo, agradeció profundamente el gesto.

«Para qué se van a molestar»

La entrega de la bici se hizo el viernes y Norte fue testigo del encuentro. Los obreros esperaron a Díaz en el frigorífico, ubicado sobre la ruta 16, con el flamante vehículo. El presidente de la cooperativa, Luis Alberto Sotelo, contó que «cuando nos enteramos por los medios de lo que le había pasado a Aurelio, hicimos una reunión entre todos los trabajadores y un asociado, y coincidimos en realizar una colecta de inmediato».

«Eso se lo comunicamos a Aurelio -relató-, y él con la característica que le conocemos, sencillo, de perfil bajo, nos dijo: ‘muchachos, para qué se van a molestar, esa plata les puede hacer más falta a ustedes, y seguro que a la bicicleta me la van a robar otra vez’. Al final lo convencimos y hoy estamos cumpliendo con la palabra empeñada y le hacemos entrega de lo que a él le sirve como elemento del trabajo que desarrolla todos los días».

«Nosotros estamos felices de poder colaborar con el compañero y amigo Aurelio, porque lo conocemos bastante y sabemos cómo trabaja socialmente», agregó Sotelo, refiriéndose entre otras cosas al hecho de que la lucha de los obreros por salvar su fuente de trabajo siempre contó con el apoyo de Díaz.

La número 18

Aurelio tomó la palabra, curiosamente tímido por ser el centro de atención en una situación de esas características. «Les estoy profundamente agradecido por esto, lo que demuestra el gran espíritu cálido, sensible y solidario de ustedes y sé el esfuerzo que han hecho para poder comprame esta bici», expresó.

Entre divertido y preocupado, el dirigente del PO contó que la que le regalaron los obreros ya es la bicicleta número 18 en su vida. «En estos días de tener que manejarme a pie y en colectivo extrañé muchísimo mi bici. Les estoy agradecido de corazón y eternamente recordaré este gesto de solidaridad para conmigo», remarcó.»Después de lo que salió en Norte, de todos lados me ofrecían bicicletas y las rechazaba, incluso me ofrecieron motitos para que pueda moverme más rápido. Yo soy así, qué se le va a hacer, pero este ofrecimiento de estos compañeros era algo especial, porque es su voluntad ayudarme a continuar la lucha en defensa de los trabajadores en las calles, pregonando contra las injusticias», dijo.

Aurelio confesó que su principal temor, ahora, es que la bici le dure poco. «Es demasiado linda», dijo, mitad embelesado y mitad angustiado. Es que a su bici anterior, que fue la que más le duró (ocho años), él mismo la había encargado «bien fulera» a su bicicletero, harto de que le robaran bicicletas nuevas y bonitas. Llegó la hora, por lo visto, de invertir en un candado indestructible.

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