Políticas
15/7/2026
Bartolacci pide perdón a los funcionarios de Milei y el sionismo
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Consejera directiva en Humanidades y Artes UNR, por la UJS en el FEI
Franco Bartolacci -rector de la UNR y presidente del CIN- emitió una carta de disculpas a los funcionarios del gobierno que días atrás acusaron a la UNR de “promover el terrorismo” por la realización de una actividad que denunciaba el genocidio en Gaza. La supuesta actividad terrorista consistió en la proyección del documental “La Gran Palestina” y un debate posterior protagonizado por dos filósofos argentinos, Silvana Rabinovich (Unam) y Federico Donner (UNR). Donner y Rabinovich son judíos que abandonaron la causa del sionismo y pasaron a militar la descolonización y el fin del genocidio del pueblo palestino, un dato que la persecución de Álvarez y Milei omite alevosamente cuando denuncia a la actividad por “antisemita”.
Bartolacci rápidamente dió una respuesta que fue difundida por el Ministerio de Capital Humano, donde negó que la actividad hubiera tenido aval institucional, anunció sumarios para quienes la organizaron y pidió disculpas “a la comunidad judía argentina y a sus autoridades”. El rector ataca la actividad con una doble operación: en primer lugar negando la autorización de la proyección, y en segundo lugar adhiriendo a la idea de que una actividad antisionista es lo mismo que una actividad antisemita, por la cual debe disculparse ante la comunidad judía.
Sobre la primera cuestión, vale mencionar que Donner -además de ser profesor en la carrera de filosofía- es el secretario académico de Humanidades y Artes UNR, un cargo de gestión al interior de la facultad, una gestión que es producto de la alianza entre radicales (Bartolacci) y peronistas. Asimismo, por el Consejo Directivo de la FHyA se han aprobado anteriormente otras iniciativas referidas a la denuncia del genocidio. Quedan expresadas así las contradicciones políticas que existen al interior de estos sectores, pero que en última instancia se resuelven por la vía más reaccionaria: en este caso, capitulando frente al gobierno para defender los intereses del sionismo, genocida del pueblo palestino. No sorprende esta actitud de parte del mismo rector que -semanas atrás, en calidad de presidente del CIN- claudicó ante Milei firmando un acuerdo que representa la entrega de la Ley de Financiamiento Universitario.
Sin embargo, en este punto, señalamos que ni el rector ni el gobierno son quiénes para establecer qué actividades y temas pueden ser debatidos en la universidad y cuáles no. La persecución a una cátedra libre por proyectar una película sobre Palestina representa un ataque a los principios más elementales que la universidad consagró en la reforma de 1918, de la cual el radical Bartolacci finge embanderarse. La carta del rector es un ataque a la libertad de cátedra en pos de un total sometimiento al sionismo, al punto tal de que se compromete a sancionar a los organizadores de la actividad y censurar futuras iniciativas. Si esto no es una vulneración a la autonomía universitaria, ¿qué es?.
Respecto a la operación que pone como equivalentes al antisionismo y el antisemitismo, una maniobra burda que impulsa la Daia y a la que se sube el presidente del CIN, recordamos que “La Gran Palestina” de Rafael Rangel es un film que, lejos de ser antisemita, recupera imágenes reales del apartheid en Gaza, un territorio donde 2 millones de personas semitas hace 19 años no pueden entrar ni salir. 2 millones de personas antes del genocidio, actualmente hay cientos de miles menos, en especial niñes, las principales víctimas de la masacre que efectúa el Estado de Israel y que defiende Milei. Antisionismo no es antisemitismo, y por eso miles de judíes alzan la voz en todo el mundo para decir “no en nuestro nombre”, aunque la Daia quiera silenciarlos.
Estamos ante un atropello a la libertad de expresión que sienta un grave precedente, ya que lo que hoy es la persecución a un documental, mañana es la censura a la bibliografía de Edward Said o a cualquier contenido que no se discipline a la política de Milei. Y en definitiva, asistimos a un nuevo retroceso del rector frente a Milei: retrocedió cuando firmó un acuerdo entreguista del presupuesto, y ahora de nuevo para colocarse del lado del avasallamiento de los principios de la reforma universitaria. Expresa la posición de un CIN que hoy está por la colaboración con el gobierno en contra de la universidad pública que defendemos sus estudiantes y trabajadorxs.
Es momento de organizarnos por todo lo contrario. Sigamos luchando contra el desfinanciamiento del gobierno y las autoridades, vamos por el presupuesto para educación, ciencia y técnica mientras seguimos denunciando que en Gaza hay un genocidio en curso, perpetrado por el Estado de Israel. Organicémonos para enfrentar la censura y la persecución y no dejemos de hablar de Palestina, que será libre del río al mar.




