Caleta Olivia por el camino de la victoria
Primera medalla de oro, antes de que empiecen los juegos olímpicos
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Después de trece días, la ocupación de Termap concluyó con el triunfo más resonante de los oprimidos de este país en los últimos tiempos. Al mismo tiempo, las compañeras que ocuparon las petroleras hace cuatro meses, este sábado cobraron su primer sueldo como obreras.
Esta lucha determinada y consecuente tuvo lugar mientras el gobierno toleraba el aumento de combustibles y las petroleras procuraban aislar, desacreditar, cooptar, desmoralizar y reprimir a los ocupantes. La lucha, sin embargo, fue cobrando cada día una dimensión mayor; las maniobras de represión se desarticularon, al igual que el terror que se quiso instalar en la población.
En la semana previa a su capitulación, las petroleras se vieron obligadas a entregar un subsidio de 700 pesos por seis meses, acompañado de promesas vagas de trabajo a un grupo llamado “dialoguista”. Luego, con la mediación de la Iglesia, intentaron “convencer” de lo mismo a unos treinta ocupantes que se encontraban en la planta. Con el fin de “debilitar la protesta, el cura párroco Ricardo Llanes agregó al padrón otras 30 personas para que cobren el subsidio” (Crónica, 8/8).
Pero el grupo más aguerrido siguió firme en la planta, reclamando “trabajo genuino” bajo el convenio petrolero. Los trabajadores petroleros que venían de su jomada de trabajo en los yacimientos avisaban que la producción estaba casi toda paralizada porque no había donde guardar una gota de petróleo, y que había que “aguantar” porque las compañías estaban obligadas a arreglar, pues estaban perdiendo sumas siderales.
El Polo
Desde el comienzo de la semana se barajaba la noticia de que llegaba Néstor Pitrola a la región. Llegado a Comodoro Rivadavia, mantuvo una reunión con los delegados y militantes del Polo, que han logrado un reconocimiento extraordinario en esta ciudad. Realizó una conferencia de prensa, que fue ampliamente difundida. Destacó' el apoyo del Polo a los ocupantes y la solidaridad con las trabajadoras del geriátrico “Nuestra Casa”, que estuvieron también presentes en la reunión de delegados del Polo.
También llegó a Caleta un micro repleto de militantes del Polo Obrero de Comodoro. El saludo y las primeras palabras con los ocupantes en el portón de acceso fueron emocionantes. Luego se desarrolló un acto organizado por el Polo de Caleta Olivia, en el cual hablaron Leo Lacalle, del Polo de Comodoro, Cristian, de la Fuba, un compañero de la FTC, Walter Natera ATE-CTA (Chubut), y cerró Pitrola, con una intervención de lujo que reprodujeron en forma casi completa los canales de Caleta Olivia y Comodoro Rivadavia.
El desenlace
Ese mismo día jueves, tres compañeros del Polo participaron de una Asamblea en el interior de la planta con los ocupantes, que se extendió por más de dos horas. Debatieron las perspectivas de la lucha y comprometieron al Polo a marchar a la Municipalidad local para exigir una mesa de discusión entre los ocupantes y las petroleras. Casi un centenar fuimos a la Municipalidad (que estaba cerrada) y al Concejo Deliberante. Esa noche se realizó la primera reunión entre los empresarios y los compañeros.
Al otro día los compañeros de la Fuba que vinieron a Caleta a colaborar con la lucha, recorrieron Ion medios y con Ion secundarios volantearon los barrios y hablaron con los vecinos. Por la noche (del viernes) realizaron una reunión en la Universidad, donde quedó conformada una comisión de solidaridad con la lucha. La comisión recolectó firmas y alimentos. La inquebrantable voluntad de lucha de los compañeros, que seguían con la lucha por los puestos laborales y habían rechazado los subsidios y las promesas, obligaba a todos los luchadores sociales a hacer el mayor de los esfuerzos para llevar esta lucha a la victoria.
El sábado por la mañana, la moral de los ocupantes era muy alta. Por la noche, en otra reunión de negociación, se imponen los reclamos de los compañeros. Al salir de la planta al grito de “¡Piqueteros, carajo!”, la alegría era inmensa, y todos quedamos envueltos en los abrazos y desbordados por las lágrimas.
El acuerdo establece un subsidio de 700 pesos por dos meses con capacitación y, luego, el ingreso bajo convenio petrolero con 864 pesos de básico más 440 pesos en tickets canasta.
Ahora hay que fortalecer la organización para asegurar que cumplan con lo acordado. Es necesario también discutir con todos los petroleros la reducción de la jornada laboral y un aumento de salarios.

