Políticas

5/4/1994

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Chacho Alvarez, macartista

Cuando el lunes pasado Menem demostró su falta de honestidad intelectual al afirmar “que en el Frente Grande hay sectores marxistas, trotskistas, comunistas”, el Chacho Alvarez le respondió que “Menem todavía cree que no se cayó el Muro de Berlín y pretende asustar a la gente con fantasmas y rótulos del pasado”. Si el Chacho se hubiera quedado aquí simplemente habría demostrado que integra la legión de oportunistas y carreristas que han tomado a la caída del muro de Berlín como un pretexto para refugiarse en el campo capitalista y reconvertirse en elemento activo de defensa del sistema capitalista.


Pero el hombre que votó la intervención a Santiago del Estero no podía quedarse ahí. La respuesta anterior es muy vaga como garantía a la clase capitalista de que en el Frente Grande no hay comunistas. Sabueso viejo en el arte de detectar lo que conforma y aplaca a la opinión pública burguesa, es decir en mimetizarse, el Chacho no podía limitarse a decir —sí, hay comunistas pero ya no son como los de antes. Entonces, luego de un ejercicio superficial de honestidad (“siempre dijimos que nuestra lista está integrada por sectores que van del centro a la izquierda”), produjo el acto de humillación que de él se esperaba: “aseguró” —dice Clarín (5/4) que “ninguno de los primeros cuatro candidatos de nuestra alianza tuvo o tiene una militancia de izquierda”.


No sólo se trata de una descalificación; es una proscripción. Es una declaración de seguridades de que el FG nunca admitirá que sus “sectores de izquierda”  ocupen una posición relevante o dirigente —no importa si esto lo decidiera, incluso, una elección democrática. Se trata de un planteo macartista, es decir de delación, que demuestra de paso que el FG ya tiene rasgos represivos aun antes de tomar una forma organizada. No debe sorprender esto en una alianza donde se encuentran desde Mary Sánchez hasta ex stalinistas. El macartismo del Chacho Alvarez caracteriza al Frente Grande como una fuerza del orden, no en vano (lo decimos de nuevo) debutó legislativamente votando la intervención  menemista a Santiago del Estero.


Para terminar: si los cuatro primeros candidatos del FG “no son de izquierda”, ¿que són? La respuesta hay que ir a buscarla al último ejemplar de Noticias, donde el Chacho Alvarez definió al FG como “una sumatoria de identidades en crisis”.


El hombre no sabe quién es pero sí lo que quiere.