Políticas

6/11/2019

Chaco: el negocio oculto tras la sustitución de la tracción a sangre

Candidato a Concejal, Candidata a Intendente

En las elecciones municipales de Resistencia, que se realizarán el domingo, se votará -además de los cargos de intendente y concejales- un plebiscito para crear un fondo conformado por el 1% de los impuestos municipales para invertir en un programa de sustitución de la tracción a sangre.


La propuesta anticipa un negociado, ya que habilita la administración de un fondo estimado de $4.000.000 mensuales que será manejado junto a la Fundación Libera Chaco sin preverse ningún tipo de control ciudadano.


El proyecto desconoce la realidad de las familias que usan carros para trabajar, cuya economía no les permite el mantenimiento de una moto en cuanto a nafta y repuestos, a lo que se agrega que en numerosos barrios es muy complicado el acceso con esos vehículos, por carecer de asfalto. Antes de promover el reemplazo de carros por motos debería garantizarse la estructura laboral que se pretende en el proyecto, como la puesta en funcionamiento de una planta de reciclado de residuos sólidos urbanos que contemple puestos de trabajo bajo convenio.


El proyecto nace con el objetivo expreso de proteger al caballo contra el maltrato, entendido principalmente como la falta de alimentación y sobrecarga. Esa situación es propia solo de las familias más pobres, que carecen de insumos necesarios para la alimentación y el cuidado veterinario. La solución a esto sería destinar un presupuesto de atención veterinaria pública y gratuita, garantizar el alimento para los caballos y la capacitación de los carreros.


En las ciudades que se implementaron medidas como la que se pone a votación, caso Godoy Cruz de la provincia de Mendoza, derivó en un negociado entre funcionarios y una empresa china de motos. El proyecto, luego, chocó con la oposición de ambientalistas por los gases contaminantes que producen, y se frustró la aprobación de una ley de este tipo en la Legislatura.


Es arbitraria, además, la preocupación de los animalistas -protectores de animales- que solo critican a las familias pobres que usan los carros como medio de subsistencia pero no se preocupan por los caballos que son usados por la policía (expuestos a los maltratos propios de una represión), ni tampoco cuestionan el deporte del polo en que se usa al caballo para diversión (donde muchas veces sufren accidentes y deben ser sacrificados).


Por este motivo llamamos a votar “no” a la creación del fondo en estas condiciones, y proponemos que se facilite alimentación y cuidados veterinarios a los caballos de las familias más pobres.