23/12/2021

Chubutazo: “era impresionante el nivel de adhesión popular para salir a luchar”

Entrevistamos a Santiago Vasconcelos, del Partido Obrero de Chubut y de la Asamblea en Defensa del Territorio de Puerto Madryn.

Desde Prensa Obrera entrevistamos a Santiago Vasconcelos. Santiago es un compañero del Partido Obrero de Chubut, e integra también la Asamblea en Defensa del Territorio de Puerto Madryn que, como tantas otras asambleas ambientales, nucleadas en la Unión de Asambleas de Comunidades de Chubut (UACCh), se volvieron verdaderas asambleas populares durante el proceso del Chubutazo que tumbó la ley de zonificación minera.

“Todo este proceso se inicia el miércoles 15 con esta sesión exprés que no estaba en el calendario. Se pusieron de acuerdo los jefes de los bloques para convocarla de una hora a la siguiente, y así votar la zonificación minera de manera trucha, evitando que sea en la sesión del día jueves donde ya estaban convocadas movilizaciones”, relata al respecto. No obstante, aclara que la lucha contra la megaminería en la provincia de Chubut no es de ahora, sino que viene desde hace décadas.

Recuerda también cómo fue la noche de la votación: “cuando nos enteramos que se había convocado la votación en Rawson, todos los que pudimos fuimos para allá, y rodeamos toda la Legislatura. Y por supuesto que así como nosotros rodeamos la Legislatura, las fuerzas represivas también. Naturalmente, ellos sabían lo que estaban provocando, porque sabían que más allá de todos los argumentos que pueden darse contra la minería, este es un proyecto sumamente antidemocrático. Por su carácter sumamente antipopular, y por ser impulsado por dos gobiernos, provincial y nacional, que venían sumamente derrotados de las elecciones. Por eso mismo recurren a rodear de muchas fuerzas policiales la Legislatura”.

Sobre esta noche, recuerda que la represión comienza al momento de salir los parlamentarios. “Hay videos que pueden buscar en redes de camionetas y motos que pasaban a toda velocidad y nos tiraban, a pocos metros, con balas de goma y gases lacrimógenos. También detenciones irregulares, como las primeras que se producen dentro de la Legislatura, donde no dejaban salir a compañeras que ahora encausan por ‘provocar destrozos’”. Pero dice, sobre estos sucesos ya en horas de la madrugada, que “marcaron todo lo que vino después. No nos íbamos y no nos íbamos a ir de las calles”. Otra de las cosas que ensayó entonces el gobierno, dice, fue “no reprimir abiertamente las movilizaciones, sino salir de cacería a la noche. Lo pueden buscar también en las redes: el sábado a la noche salieron a cazar pibes en Rawson, se metían a las barriadas a buscarlos. Y la misma gente salía de las casas para intentar frenar la cacería, y tal cual pasó el miércoles, nos ofrecían refugio a los que estábamos siendo reprimidos”.

La movilización popular fue tan masiva, fue tan grande y populosa en su adhesión, que paso a paso fue obligando al gobierno a retroceder con la represión. Santiago recuerda que “fueron siete días de movilizaciones masivas, de asambleas masivas. Incluso, cuando se derrota la ley, nos volvimos a juntar de a montones para festejar. Y al día siguiente, en los grupos de Whatsapp, la gente se consultaba ¿hoy no movilizamos?”. Sobre eso mismo, señala que el Chubutazo abrió toda una perspectiva en una provincia muy castigada, donde “se le adeuda salario a los estatales”, donde “hace años no tienen paritarias”. “Esto no se termina acá”, sentenció.

Y dice que “esto no se termina acá” porque la masiva movilización popular, que “se estaba convirtiendo en una huelga general”, hermanó a unos y otros y tuvo un carácter netamente popular, donde en un lado estaban trabajadores, vecinos, estudiantes, comunidades originarias; que comprendieron que con los métodos de la asamblea, la movilización y los piquetes se pudo derrotar no solo una ley. Porque del otro lado, impulsando la ley, estaban los representantes de todo un régimen social: “en frente estaban todos los poderes del Estado, toda la Legislatura, todos los gobiernos, todas las fuerzas políticas y hasta el FMI”. Y el pueblo cobró dimensión de la victoria viendo, justamente, a quiénes derrotó. Recuerda, incluso, que el lunes 20, en el vigésimo aniversario del Argentinazo, resonó en las calles chubutenses el “que se vayan todos”.

Santiago profundiza en el mismo sentido cómo el conjunto de los partidos patronales tejió acuerdos para avanzar con la ley minera, con manejos y coimas de por medio: “uno de los que votó a favor de la zonificación se llama Sebastián López, y acá en Chubut le pusimos el apodo de Sebastián “cien lucas” López, porque él en un video aparece pidiéndole coimas a las mineras para votar la zonificación. Y él sigue ahí, lo que da cuenta de que nadie puede escandalizarse en esta Legislatura, porque lo único que sucedió es que él fue filmado, pero todo el resto, si no lo expulsaron, es porque están presionados en que en cualquier momento sale un carpetazo también contra ellos”.

Luego, hubo tiempo para algunas anécdotas tan divertidas como emocionantes. Por ejemplo, relata que el sábado, al cierre del partido entre River y Colón en que el “Millonario” coronó una campaña que lo ubicó como campeón del fútbol argentino, “los hinchas se acercaron hacia la movilización en las puertas de la intendencia, y además de cantar canciones de fútbol, gritaban también contra el intendente y contra la megaminería”. O que a la salida de una misa en la Iglesia de la ciudad, a pocos metros de la gobernación, los creyentes salían de un lugar e iban a otro para sumarse a las movilizaciones.

Finalmente, la entrevista termina entre sonrisas por la victoria del pueblo heroico de Chubut, que le brinda un ejemplo a todo el pueblo argentino cuando el gobierno se apresta a avanzar con todo el resto de la agenda de extractivismo, reformas antiobreras y ajuste que reclaman el FMI y los capitalistas. Y le agradecemos el tiempo y saludamos a Santiago con un “que viva el Chubutazo”.

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