Políticas

14/10/2004|872

Cloacas para el conurbano

Negociado capitalista

A mediados del mes pasado, los intendentes de Morón (Sabbatella), Hurlingham (Acuña) e Ituzaingo (Descalzo) firmaron con el ministro De Vido el compromiso pa­ra la construcción de la red cloacal para los tres distritos. Por tercera o cuarta vez, en varios años, sale una licitación para la planta de trata­miento de líquidos cloacales.


La novedad es que el gobierno nacional se comprometió a pagar los casi 15 millones de pesos que costará la mencionada planta, así como la red troncal; que el gobier­no de Solá subsidiaría la red fina y las conexiones domiciliarías por medio de un crédito del Banco Mundial; aunque nada está confir­mado: los mencionados municipios ya están comprometiendo plata de sus propios presupuestos.


Además, se ha informado que para las conexiones domiciliarías se aplicaría la Ordenanza 165, que implica el pago obligatorio de la obra por parte del ‘beneficiario’ y la sujeción de su propiedad como ga­rantía, independientemente de que firme o no su conformidad. Igual que con el ‘Plan Cloacal Rousselot’ en la década del ’90, que fuera de­molido por la movilización popular.


Frente a la cicuta o el cianuro, debemos oponer una alternativa obrera y socialista que contemple los intereses de los trabajadores y el pueblo: cloacas y agua corriente para todos, sin costo para el fren­tista familiar; que la obra sea eje­cutada bajo gestión obrera y control vecinal por los propios municipios, y financiada por las grandes em­presas que durante décadas han contaminado las napas y envene­nado a generaciones enteras de bo­naerenses; que el personal necesa­rio sea contratado, en condiciones de convenio, entre los desocupados de cada distrito por medio de las bolsas de trabajo suministradas por sus organizaciones genuinas.