Políticas

20/11/2008|1064

Club San Fernando: Trabajadores en lucha contra los despidos, víctimas de un atentado

El jueves 13, en horas de la madrugada, uno o varios ‘desconocidos' incendiaron el auto del compañero Ramón Contreras, trabajador despedido del Club San Fernando, frente a su vivienda. Toda la vecindad de General Pintos, donde vive la familia Contreras, caracterizó el acto como una represalia por la lucha que el compañero venía librando por su reincorporación.

El gremio Utedyc (Unión de Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles) agrupa a los trabajadores de countries y clubes. En la zona norte hay un padrón de 8 mil afiliados que trabajan en la mayoría de los casos en situaciones de precariedad y tercerización infinitas. En el Club San Fernando, desde hace tiempo se vino presentando una serie de rechazos a la política autoritaria del presidente Osvaldo Rapagna. Los trabajadores intentaron plasmar ese descontento en las elecciones gremiales de marzo, sacándose de encima a un par de delegados muy afines a los dictados de "Osvaldo". Los compañeros se encontraron con que la Comisión Directiva del Club salió a apretar con todo; con ese ‘refuerzo', los delegados apadrinados por la patronal ganaron por muy poco.

El 17 de octubre venció la cobertura gremial de ley para quienes hayan participado como candidatos; ese día, los compañeros Ramón Contreras (17 años de antigüedad) y Gustavo Grassi (10 años) fueron despedidos.

Los despedidos se recompusieron del golpe y salieron a reclamar su reincorporación. El sábado 25 montaron una tribuna de reclamo y denuncia contra la política autoritaria, las pésimas condiciones de trabajo (que afectan a empleados y socios) y contra los despidos. Poco después vino el atentado.

El sábado 15, en la entrada del Club, se hará un acto de repudio al atentado sufrido. Allí, como desde el sábado 25 de octubre, estarán presentes el Partido Obrero y el Polo Obrero.