Políticas

23/2/2006|934

Corrupción en Carlos Casares


“La corrupción goza de buena salud", así titula un periódico local el 15 de febrero en esta ciudad. Cabaret, juego clandestino, coimas y drogas, estas y otras cosas más están ocurriendo en Carlos Casares; extorsión de un comisario a la directora de Inspección Municipal por un pedido de coima de ese efectivo, y lo más grave e indignante de toda esta situación, el crimen que se investiga en el que pierden la vida una madre, Virginia Peñalosa (26) y sus tres hijos menores de edad, Juan Manuel Avendaño (6), Alejandra Edith Avendaño (5)y Lara Agustina Peñalosa (1), a raíz de un incendio que se origina en su vivienda, el 20 de octubre pasado. En un primer momento fue caratulado como “incendio por fuga de gas” y más tarde las pericias determinaron que era un “incendio intencional” ya que la vivienda fue rociada con combustible. Los familiares de las víctimas, en un intento de apurar la investigación por el esclarecimiento del hecho, hicieron dos marchas de silencio. Al no obtener respuesta, convocan a los compañeros del PO para denunciar la negligencia de parte de los efectivos policiales, al haber permitido que personas ajenas a este hecho violaran el vallado de seguridad y se destruyeran pruebas fundamentales para el esclarecimiento del incendio y, entre otras cosas, por ejemplo, custodiar el lugar hasta tanto se hicieran las pericias, cosa que nunca se hizo. El 20 de febrero el Polo y el Partido Obrero se sumaron a la movilización con la consigna “por el esclarecimiento de este crimen" el descontento de la gente se pone de manifiesto ante la corrupción, la lentitud de la justicia y por la omisión de los poderes ejecutivos y legislativos que no salen a pronunciarse. En un grito aunado, la concurrencia propone que el próximo 20 de marzo se realice un corte de ruta con la convocatoria de los medios nacionales.