Políticas

22/7/2024

Crecen los trabajadores en las apps, otra medida de la precarización del mercado laboral

Frente a la falta de empleo y la destrucción de los salarios, miles de trabajadores se vuelcan a trabajar para las aplicaciones.

Repartidores precarizados.

En el marco de una fuerte recesión económica y miles de despidos, las aplicaciones digitales como Cabify, Rappi, Pedidos Ya, Didi y Uber aseguran que hubo un fuerte incremento de repartidores y choferes con respecto al año pasado. Es una medida de que estamos ante una precarización creciente del mercado de trabajo.

Según Clarín, Pedidos Ya asegura que cuenta con más de 45.000 repartidores, lo que implica un crecimiento aproximado del 20% con respecto al año pasado. Rappi sostiene que en marzo de 2023 hubo alrededor de 30.000 mil repartidores activos mientras que en el mismo mes de 2024 la cifra alcanzó los 36.000. Desde Cabify, una app de viajes, señalan que más de 10 mil personas se anotan todos los meses para empezar a manejar y marcan que el número llegó a duplicarse a principios de este año. En DiDi, indican que la cantidad de conductores registrados en 2023 superó el 40%.

Frente a la imperiosa necesidad trabajar, de incrementar sus ingresos para sobrevivir o de compensar la pérdida de trabajo, miles de trabajadores se vuelcan a trabajar para las aplicaciones, donde prima la informalidad y la falta de condiciones laborales.

Todos los choferes y repartidores son contratados mediante la modalidad de monotributo, lo que constituye un fraude laboral porque esconde la relación de la dependencia. Esto significa que no cuentan con los derechos laborales mínimos, como una indemnización, vacaciones pagas, días por enfermedad o aguinaldo. Además, son los propios trabajadores los que tienen que pagar el costo mensual del monotributo, es decir que pagan sus propios aportes mientras la patronal se los ahorra. También corren con el costo de los materiales de trabajo, como la mochila y el marchandising, algo que debería estar provisto por la patronal.

A su vez, choferes y repartidores carecen de un lugar para ir al baño durante toda su jornada laboral y tienen que trabajar igual frente a cualquier inclemencia climática por la sencilla razón de que sino no cobran. En el caso de los repartidores son presionados para llegar a tiempo con cada envío, lo que hace que pongan en riesgo su integridad física y hasta su vida para evitar sanciones o perder lugar en el ranking. En muchos casos, los pedidos ni siquiera tienen caja previa, es decir que son los repartidores los que lo abonan y, si luego el cliente lo cancela, la patronal no se hace cargo. El costo del auto, en el caso de los choferes, o de la moto y la bici, en el caso de los repartidores, también son costeados integralmente por los trabajadores.

El caso de las mujeres es tanto peor, sobre todo si están embarazadas, porque no cuentan con las licencias estipuladas por la Ley de Contrato de Trabajo y mucho menos con las condiciones laborales mínimas que deberían estar garantizadas durante el proceso de gestación.

Según las fuentes, cada trabajador de aplicación percibe $5.000 por hora lo que, trabajando 8 horas diarias 5 veces por semana, equivaldría a un salario mensual que no llega a cubrir ni una canasta básica. Los jóvenes son los más atraídos por este tipo de propuesta laboral precaria producto de la falta de acceso al mercado de trabajo formal, algo que se agudiza fuertemente producto de la recesión, y de los magros salarios que las patronales les ofrecen para explotarlos como mano de obra barata y superexplotada.

Según la base de datos de Cabify, el 65% de los choferes tiene entre 25 y 44 años. “El 80% tiene menos de 36 años. En los últimos años, notamos que muchos jóvenes con dificultad para conseguir trabajo encuentran en esta modalidad una alternativa para generar ingresos”, refieren desde la plataforma Pedidos Ya.

Las políticas de ajuste del gobierno nacional y de empobrecimiento de la población favorece la proliferación del empleo informal, algo de lo que se valen las patronales para abaratar los costos de la fuerza de trabajo a costa de las condiciones de trabajo y los salarios de los trabajadores, y hace que cada vez más trabajadores se vean en la situación de tener que recurrir a este tipo de empleos precarizados.

La reforma laboral incluida en la Ley Bases apunta a generalizar esta situación, arremetiendo contra todos los derechos adquiridos, tendiéndole una herramienta a las patronales para impulsar una mayor sobreexplotación. Hay que luchar por empleo genuino y defender los salarios y las condiciones de trabajo.

Milei sin respuesta a la encrucijada económica que está planteada
prensaobrera.com