30/03/2000 | 660

Cuando Izquierda Unida se negó a marchar un 24 de Marzo

Cuando se produjo la masacre de La Tablada, en enero de 1989, Izquierda Unida (IU), integrada por el PC y el Mas, repudió con una solicitada al Movimiento Todos por la Patria (MTP), mientras los carapintadas procedían a masacrarlos.


La solicitada estaba firmada por Vallarino (PC) y Guidobono (Mas).


Luis Zamora (entonces el principal candidato del Mas) fue invitado por Bernardo Neustadt a su programa televisivo, Tiempo Nuevo. Allí dijo: «Lo primero, aunque sea repetitivo, es el repudio de estos hechos. Categórico, rotundo. Un repudio a una metodología criminal que ha costado la vida de policías, de conscriptos, de militares…» (reproducido en Solidaridad Socialista, 7/2/89). En dicho programa, Zamora, en nombre del Mas y de IU, fue más lejos todavía: «se lo dije al Almirante Zaratieghi…: Almirante, el día que acá haya un militar que diga yo torturé a un chiquito delante de su madre, porque quería saber adónde estaba el padre, que yo lo acusaba de ser montonero. El día que los militares digan eso, se abre un debate en el país. Si estuvo bien o estuvo mal torturar un chiquito delante de su madre para combatir la guerrilla…» (ídem). Fue IU la que inventó a los ‘arrepentidos’ como Balza.


La dirección del Mas (hoy Mst) llegó muy lejos en su repudio a los «fascinerosos» (textual) del MTP. «Yo pensé que era normal, no un criminal y un traidor a la democracia», declaró Zamora para la revista Gente (enero ’89) cuando se lo interrogó sobre su relación, como abogado, con el asesinado Baños, del MTP.


IU no se movilizó por una salida pacífica a la ocupación del cuartel, sino que hizo un frente único de hecho con los represores.


Incluso 60 días después, cuando las Madres de Plaza de Mayo convocaron a una manifestación para el 24 de marzo de 1989, en oportunidad de un nuevo aniversario del golpe militar, tanto el candidato a presidente de IU, Néstor Vicente, aliado del PC, como Luis Zamora, del Mas-Mst, anunciaron públicamente que boicotearían dicha marcha porque estaba convocada bajo las banderas del repudio a la masacre de La Tablada. Zamora dejó en claro que el boicot a la marcha del 24 de marzo fue porque en la convocatoria de las Madres «no se repudian los hechos de La Tablada».


Cuando Claudia Korol, de la dirección del PC (Propuesta, 16/3) se ‘autocritica’ del apoyo dado a la dictadura militar del ’76 («el PC a partir del 16 Congreso ha analizado la desviación política que nos condujo a una posición oportunista de derecha, que alcanzó una profunda y lamentable degradación en la propuesta de ‘convergencia cívica militar’ realizada en plena orgía de terror contra nuestro pueblo») se queda muy atrás, porque incluso 4 años después de esa autocrítica, seguía apoyando la «convergencia cívico-militar» con los carapintadas en La Tablada.


Korol se olvida, convenientemente, de que IU saboteó la marcha del 24 de marzo de 1989, cuando se trataba de repudiar la masacre ‘carapintada’-alfonsinista y el armado de nuevas leyes represivas.


Hebe de Bonafini elaboró, entonces, una consigna -que fue coreada masivamente- para estos ‘olvidadizos’ y ‘ausentes’: «La Plaza es de las Madres y no de los cobardes».