Políticas

8/11/2023|1680

De Mendiguren con los industriales de campaña por Sergio Massa

Una orientación que también busca colocar a los trabajadores detrás de la burguesía nacional.

Sergio Massa junto a De Mendiguren.

José Ignacio De Mendiguren, secretario de Industria y Desarrollo Productivo de la Nación y expresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), exhortó a las patronales industriales a respaldar a Sergio Massa ante el balotaje ponderando los beneficios extraordinarios para el sector y la convocatoria a un gobierno de unidad nacional de las patronales.

El actual secretario massista se dirigió a la UIA en una entrevista con diario La Capital para manifestarles que tendrían “que estar más consciente de lo que los industriales ponemos en juego en el balotaje, tendríamos que tener un apoyo más explícito a las políticas productivas”.

De Mendiguren reivindicó la línea de crédito especial del gobierno para las patronales, que se encuentra “55 puntos por debajo de la inflación”, resaltando que Massa –a diferencia de Javier Milei- expresa una línea de acuerdo con las patronales y de defensa de la moneda nacional y el Banco Central, algo que preocupa particularmente a las patronales industriales.

“Nos dieron moratoria, nos plancharon la tarifa, nos bajaron la tasa de interés y hasta nos pagaron los sueldos”, señaló el vínculo oficial con los industriales de la UIA, en la misma línea de reconocimiento al gobierno.

Lo que afirma De Mendiguren es así como él lo señala: el gobierno del Frente de Todos y la gestión de Sergio Massa sirvieron a garantizar los intereses de las patronales, con beneficios y ventajas excepcionales al tiempo que los trabajadores se llevan la peor situación.

La proclama de oposición ante la figura de Javier Milei, quien reclama una apertura del mercado y la dolarización de la economía, es en defensa de los intereses privados propios. Las patronales reclaman por un régimen que preserve sus negocios, como los regímenes tributarios de excepción, el financiamiento “barato”, subsidios y estímulos económicos de diverso orden, entre otras cosas.

La defensa del Banco central y la moneda nacional también se ubica en este mismo plano. Las patronales, con la colaboración del gobierno, vienen atacando el poder adquisitivo de los salarios por medio de la devaluación y la inflación, con una política monetaria que les permite recobrar competencia internacional sobre la base de liquidar las conquistas obreras, abaratando la mano de obra.

De Mendiguren le habla a las patronales industriales, pero es cierto que esta misma dicotomía entre el libre mercado y el proteccionismo industrial es muchas veces utilizada como extorsión contra los trabajadores para que “defiendan sus puestos de trabajo” de la competencia internacional.

Se trata de una extorsión sin fundamentos debido a que esa misma amenaza se blande para reducir las pretensiones salariales de los trabajadores –con la colaboración de la burocracia sindical entreguista-, ajustando los salarios, incorporando reformas flexibilizadoras (“hay que modernizar la legislación laboral”) e incluso reduciendo la planta con despidos obreros.

Las medidas proteccionistas que reclama proteger la burguesía nacional, por otra parte, legitiman la posibilidad de estos de vender mercancías en el mercado interno a un valor superior al del mercado internacional, vulnerando a los trabajadores como consumidores, y sin que estos sean partícipes de los beneficios de dicho proceso por medio de mejoras salariales u de condiciones laborales, e incluso indirectamente favoreciendo el desarrollo industrial nacional.

Los trabajadores no tenemos ningún interés común que defender junto a la burguesía nacional, aliada y dependiente del capital financiero. De allí que la defensa de la industria nacional no pueda depositarse en las manos de los voceros capitalistas sino que debe surgir de la organización independiente de los trabajadores, junto a un plan de económico de desarrollo industrial de los trabajadores con la nacionalización del comercio exterior y el control de los recursos estratégicos del país.