Políticas

10/9/2026

Chubut

Del Madrynazo a la Marcha de la Bronca: ganemos las calles contra Milei, sus cómplices y el imperialismo

En un nuevo aniversario del Madrynazo, ganemos las calles contra la avanzada imperialista, el ajuste y la entrega de nuestro territorio.

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Madrynazo, 1984. Foto de archivo

A 42 años del Madrynazo, la histórica pueblada antiimperialista protagonizada por los trabajadores y el pueblo de Puerto Madryn conserva una enorme vigencia. En momentos en que el gobierno de Milei busca apropiarse de la causa Malvinas y presentarse como defensor de la soberanía nacional, recuperar aquella experiencia permite sacar conclusiones fundamentales para las luchas del presente.

El 10 de septiembre de 1984, más de seis mil personas se movilizaron hacia el puerto contra la presencia de la flota norteamericana. Los buques recorrían el Atlántico Sur en el marco del Operativo Unitas XXV -los ejercicios navales encabezados por Estados Unidos junto a fuerzas armadas latinoamericanas- y pretendían utilizar Puerto Madryn para reaprovisionarse. El gobierno de Raúl Alfonsín había autorizado su aprovisionamiento y el desembarco de los marines en la ciudad.

La provocación era aún mayor en una ciudad profundamente atravesada por la guerra de Malvinas. Apenas dos años antes, el muelle Almirante Storni había recibido a miles de soldados argentinos que regresaban de las islas. Aquella jornada quedó en la memoria popular como “el día que Madryn se quedó sin pan”, cuando los vecinos se volcaron a las calles y vaciaron panaderías y comercios para alimentar y asistir a los combatientes que volvían de la guerra. Dos años después, ese mismo pueblo volvía a movilizarse, esta vez para repudiar a la flota de la potencia que había respaldado a Gran Bretaña.

Los trabajadores portuarios fueron la columna vertebral de aquella lucha. Organizaron piquetes para impedir el abastecimiento de los buques y sostuvieron guardias los tres días que duraron las jornadas de lucha, hasta que la flota se retiró. La protesta atravesó toda la ciudad: los comercios se negaron a atender a los marines y Puerto Madryn protagonizó un apagón masivo contra su presencia.

El Madrynazo mostró una enorme contradicción: mientras el gobierno nacional de Raúl Alfonsín abría la puerta a la flota estadounidense, los trabajadores y el pueblo chubutense salieron a las calles para enfrentarla.

Una lucha que sigue vigente

Cuatro décadas después, Milei pretende posar de defensor de Malvinas mientras profundiza una política de subordinación a Estados Unidos y entrega de nuestros recursos al capital extranjero. Busca instalar la ilusión de que Argentina podría avanzar en la recuperación de las islas de la mano de Donald Trump, la cabeza de la misma potencia imperialista que respaldó a Gran Bretaña durante la guerra de 1982.

La soberanía sobre Malvinas no se recuperará reemplazando la subordinación a Gran Bretaña por una mayor subordinación a Estados Unidos. La causa Malvinas debe formar parte de una lucha por la derrota de Milei y los gobernadores del ajuste, socios y gerentes de la entrega de la tierra y los recursos naturales, responsables del derrumbe de las condiciones de vida de millones de argentinos. Y hay que hacerlo con la huelga general, con la movilización y organización independiente de la oposición patronal, sobre todo del peronismo, responsable central de haber facilitado la gobernabilidad a Milei y su plan de ataque a los trabajadores y de entrega al imperialismo.

En Chubut sabemos que esa pelea se gana en las calles. Lo demostraron el Madrynazo y las históricas luchas contra la megaminería, como fue el Chubutazo. Y volvió a demostrarlo la enorme movilización popular del pasado 6 de agosto contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La presión popular obligó al gobierno a retroceder con el capítulo que profundizaba la extranjerización de las tierras y con la modificación de la Ley de Manejo del Fuego.

Esa lucha puso nuevamente sobre la mesa una enorme tradición del pueblo chubutense: la defensa del territorio frente a los grandes terratenientes, los capitales extranjeros y los gobiernos que garantizan sus negocios. La experiencia de agosto volvió a mostrar que cuando los trabajadores y el pueblo se organizan y ganan las calles pueden hacer retroceder los planes de entrega.

A 42 años del Madrynazo, necesitamos darle continuidad a esa tradición de lucha. Este 19 de septiembre, la Marcha de la Bronca debe volver a llenar las calles de Chubut, uniendo a todos los sectores que enfrentan el ajuste, la entrega y el saqueo de Milei y sus cómplices.

Del Madrynazo a las luchas de hoy, la conclusión sigue vigente: la soberanía se conquista con la movilización independiente de los trabajadores y el pueblo contra todos los imperialismos y contra los gobiernos que garantizan su penetración.

Este 19 de septiembre, ganemos las calles. Fuera Milei, fuera el imperialismo de Malvinas y de América Latina.

La Marcha de la Bronca, la mejor respuesta a la impostura malvinera de Milei
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El 19 de septiembre, vayamos con todos los reclamos a las plazas del país. -
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