06/12/2018 | 1531

Derrotemos el gatillo fácil de Bullrich y Macri

La resolución que habilita a la discrecionalidad policial en el empleo de armas de fuego legaliza una práctica tan siniestra como habitual: la del gatillo fácil contra la juventud de las barriadas.


Pero su objetivo apunta más lejos: es un reforzamiento del poder represivo del Estado contra las manifestaciones obreras y populares, que se multiplican a diario contra la miseria social, los tarifazos, los despidos y la caída del salario.


Sin ir más lejos, Patricia Bullrich habilitó al uso de armas letales para las marchas contra el G20.


Y, este miércoles, un impresionante despliegue represivo enfrentó a la enorme marcha piquetera encabezada por el Polo Obrero y otras organizaciones.


Pero el “decreto Chocobar” ha desatado polémicas al interior del gobierno. Nada menos que Elisa Carrió, la que nunca reclamó por Santiago Maldonado ni por ningún pibe asesinado, salió de punta contra la medida de Bullrich. Aunque luego pidió que la disposición de la ministra sea por ley.


En el país de las movilizaciones cotidianas, la rienda suelta a la policía -y sus consecuencias criminales- puede conducir a una crisis política terminal para el macrismo. 


En medio del derrumbe económico, los propios socios del gobierno temen darle un cheque en blanco a Macri-Bullrich y sus fuerzas

de “seguridad”.


Hay que ir a fondo contra la resolución criminal. Pongamos a miles en las calles, por su derogación definitiva. Miremos el espejo de la Francia rebelada, donde el levantamiento de los chalecos amarillos obligó al Macri francés a recular.


¡Abajo la legalización del gatillo fácil y sus autores! ¡Fuera Bullrich, Fuera Macri!

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