Políticas

24/5/2006|947

Deserción escolar y explotación


La pauperización de los salarios de muchos trabajadores, así como la miseria de los planes de empleo, ha llevado a la juventud a desertar de las escuelas. La desocupación, la miseria y la falta de políticas para sostener a los jóvenes en las escuelas es parte de un gran negocio: la explotación de la juventud. Jóvenes, algunos de 12 años, trabajan en sus domicilios para el calzado o la industria del vestido; lo hacen muchas horas al día, a veces para ganar 100 pesos al mes. En el caso de los varones, los contratistas los hacen deslomarse como ayudantes de albañil.


 


El trabajo de adolescentes y de jóvenes nos plantea organizar a la juventud para dar lucha por el derecho al estudio y contra la explotación, exigiendo becas para los jóvenes de las familias trabajadoras. Así podrán defenderse de K-De la Sota, que los mantienen en la miseria y la indigencia, y que ya son responsables de la muerte de seis niños en Buenos Aires por hacer trabajar a sus padres en condiciones de esclavitud. No queremos esto para los jóvenes de Córdoba, ni de ningún lado. Nuestros hijos tienen derecho a la educación. No permitamos que se la quiten los represores de este sistema.