Políticas

17/2/2016

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Despidos en Capitán Bermúdez

Frente Cívico y PJ son responsables

concejal del Partido Obrero


En las últimas semanas, trascendió la derogación del decreto que dejaba en planta permanente más de 100 trabajadores municipales de nuestra ciudad. Muchos de esos contratos no han sido renovados, lo que ha sido justificado como una limpieza de “ñoquis políticos” de gobiernos anteriores. Son palabras del propio intendente actual de la ciudad, a quien no le ha temblado el pulso para despedir a trabajadores con más de diez años de antigüedad.


Frente a esta situación, que se viene dando no sólo en Bermúdez sino a lo largo de todo el país, tanto macristas como peronistas han dejado un tendal de obreros en la calle.


Los despidos en nuestra ciudad son responsabilidad de ambos bloques mayoritarios. Del Frente Cívico, que mientras estuvo sentado sobre la billetera del gobierno municipal no paso a planta a sus trabajadores aludiendo que generaría un desfalco económico del municipio y luego a tres días de irse del gobierno, lanzó un decreto de planta permanente a sabiendas de que el nuevo gobierno se lo iba a revocar. La situación de precariedad es la primera razón de la vulnerabilidad de los trabajadores cesanteados o despedido. El PJ, invocando los mismos criterios que el macrismo, o los K en nombre de barrer con los ñoquis ceso una cantidad de contratos.


Desde la bancada del Partido Obrero, tanto en 2012 como en 2014, reclamamos el pase a planta permanente de todos los trabajadores precarizados del municipio. Esto fue votado en contra tanto por los radicales, como por los peronistas aludiendo que las cooperativas de trabajo eran la solución. Ambos son responsables del ajuste y de la política de rehén que se tiene sobre trabajadores en negro. 


Mientras los trabajadores son despedidos o cesanteados de sus puestos, los que nos gobiernan acuerdan y negocian a nuestras espaldas, ajustes y devaluaciones, la suba de la canasta básica, empujada por la devaluación y la eliminación de las retenciones, el aumento en las naftas, nuevos aumentos del 130% en la electricidad, que quieren ser disimulados con el desdoblamiento mensual de las facturas.


Abajo los despidos, el ajuste y el endeudamiento. Impulsemos asambleas en los lugares de trabajo que obliguen a la burocracia sindical a salir a pelear por el pase a planta, no a los despidos y canasta básica familiar ajustada según la inflación.