05/09/1995 | 463

Despues del 6

Son evidentes los límites que tiene el “cese de tareas” dispuesto por la CGT para mañana, 6 de setiembre. Por su programa que sigue el libreto de las patronales. Por sus métodos, contrarios a los de las asambleas, plenarios y del paro activo. Por su dirección, embanderada con el gobierno privatizador.


Si  esta dirección pro-patronal tuvo que lanzar el “cese de tareas” se debe al fenomenal agravamiento de la crisis social. Pero claro está no será con una válvula de escape que la burocracia va a apaciguar a los trabajadores, cuando las condiciones reclaman por todos los poros una vasta movilización nacional y la huelga general.


Es que la desocupación continúa hacia arriba. La industria sigue expulsando mano de obra, confiesa el patrón de la UIA, Blanco Villegas, quien, además, “reiteró que dejará cesantes a 124 operarios de su planta industrial, ubicada en Ushuaia”, la electrónica Philco, no sin antes desconocer la conciliación obligatoria (Río Negro, 30/8).


La CGT sigue sin tomar nota de esta situación que, sin embargo, sacudió a Neuquén cuando miles de desocupados invadieron la municipalidad de la capital y tomaron de rehén al intendente Jorge Gorosito, obligando al pago del subsidio a los desempleados. “La mayoría de los ocupantes que mantuvieron en vilo a la comuna durante 12 horas eran mujeres con niños…” que “se autoconvocaron a las puertas de la subsecretaría de trabajo, se dirigieron a la Casa de Gobierno, que estaba resguardada con una fuerte custodia policial y desde allí se fueron a la municipalidad” (Río Negro, 30/8).


No sólo es Neuquén.  Un plenario de delegados metalúrgicos exigió un congreso nacional de la UOM  “para llevar adelante un plan de lucha que, si es necesario, fije un paro por tiempo indeterminado”. Córdoba, además, está nuevamente en cesación de pagos  y ni siquiera paga sus cuentas, sueldos y jubilaciones con los fraudulentos bonos sin respaldo.


Mientras Cavallo cuenta el cuento del “renacer del crédito”, los grandes pulpos vacían  las reservas del Banco Central. En agosto, se llevaron 2.000 millones y desde que se “apaciguó” la crisis con Cavallo vienen cayendo a razón de 100 millones por día. Los banqueros confiesan que no dan créditos no porque no tengan fondos sino porque las empresas están quebradas. Este es el diagnóstico de la gran burguesía.


La suspensión del escrutinio santafesino ha revelado la formidable lucha y fraccionamiento dentro del PJ y del gobierno, en una clara prolongación de la crisis de las mafias. Clarín informa que el gobierno envió a varias delegaciones a discutir con los centros financieros imperialistas ya no sólo la salida de Cavallo sino cómo hacer frente al descalabro en puerta.


Este es el cuadro de situación. Por eso Neuquén con su movilización y los metalúrgicos de Córdoba con su pronunciamiento en favor de la huelga general marcan la perspectiva a todo el movimiento de masas.

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