Políticas

23/9/2022

El 80% de los salarios están por debajo de la línea de pobreza

Según el Indec.

Las mujeres trabajadoras poseen los peores ingresos.

Los ingresos de más del 80% de la población argentina se encuentran por debajo de la línea de pobreza, ubicada en los $119.757; al igual que el ingreso medio individual, que hoy se encuentra en los $66.552. A su turno, los ingresos del 50% no llegan a cubrir la canasta alimentaria.

Los datos se desprenden del informe de distribución del ingreso que elabora el Indec, correspondiente al segundo trimestre 2022. De allí también surge que el ingreso medio del 10% más rico de la población es 13 veces superior al del 10% más pobre, dando cuenta de las enormes desigualdades sociales que existen en el país.

Por otra parte, el 80% de la población ocupada recibe ingresos que no superan los $90.000, por debajo del umbral de la pobreza, y los ingresos del 50% tienen un techo de $50.000, por detrás de la línea de indigencia de $52.989. Incluso, el ingreso medio de los asalariados se halla en $70.678 y el 80% de los mismos gana hasta $100.000. Como vemos, no hace falta estar desempleado para ser pobre o indigente, dado que la caída del salario real lleva a que sectores enteros de trabajadores ocupados y hasta bajo relación de dependencia estén inmersos en esa situación.

Los trabajadores no registrados se llevan la peor parte: mientras que el ingreso medio de los asalariados que están en blanco (poseen descuentos jubilatorios) es de $89.630, el de los asalariados informales (que no poseen descuentos jubilatorios) es de $38.476.

Un dato alarmante es que el ingreso del 60% de los hogares, no ya individual, no supera los $115.300, menos que la canasta básica, y el 10% de los hogares más pobres no percibe más de $37.000, por debajo de la canasta alimentaria, con lo que directamente están condenados al hambre.

A su turno, persiste la brecha de género: mientras que el ingreso medio individual de los varones es de $76.306, el de las mujeres es de $56.997. Dentro de la población, el ingreso medio de los varones es de $75.801 y el de las mujeres $54.830. Una realidad que hunde sus raíces en la doble opresión que sufren las mujeres trabajadoras, quienes ganan menos por ocupar los empleos más precarios y tener que destinar más horas de su vida al trabajo doméstico no remunerado.

En el escenario descripto se conjugan, por un lado, la miseria salarial creciente, fruto de la informalidad laboral y las paritarias a la baja que promueven las patronales con la anuencia de la burocracia sindical y el gobierno, y, por otro, la escalada inflacionaria en la cual el oficialismo juega un rol activo desde el momento que acelera el ritmo devaluatorio, aumenta el combustible, etc. Además, el rumbo fondomonetarista adoptado profundizará el crecimiento de la inflación, ya que plantea, entre otras cosas, una política de tarifazos permanentes.

Necesitamos un paro nacional y plan de lucha ya para recomponer el salario y terminar con la precarización laboral.