29/07/2021

El alumno ejemplar: Palazzo integra formalmente las listas oficialistas

Tribuna Bancaria

El cierre de listas de cara a las próximas elecciones legislativas evidencia el reordenamiento político del gobierno que ha configurado un arco heterogéneo, integrando los más diversos sectores, para procurar un caudal electoral que le permita continuar con el programa del FMI. En ese sentido, el secretario general de La Bancaria, Sergio Omar Palazzo, aparece como candidato a diputado en cuarto orden por la provincia de Buenos Aires, integrando la lista del Frente de Todos.

Los reconocimientos y saludos de todo el arco gremial, incluyendo dirigentes y comisiones gremiales totalmente integradas a la burocracia sindical, no se han hecho esperar y la noticia de la candidatura del “radical” Palazzo se expandió rápidamente.

Resulta preciso afirmar que la noticia no representa una gran sorpresa puesto que desde hace mucho tiempo Palazzo viene coqueteando con el “campo popular” y no pierde oportunidad de mostrarse con dirigentes del gobierno o realizar declaraciones por demás elogiosas con los principales referentes políticos del espacio que ahora formalmente integra.

La candidatura se lee como una recompensa al alumno que supo cumplir todos los deberes impuestos, sin cuestionar en lo más mínimo la política oficialista. Como secretario general de La Bancaria hace ya tiempo que entregó de manera total la autonomía política del sindicato, ofreciendo incluso “la casa de los trabajadores bancarios” como bunker político en aquella recordada presentación de la fórmula Fernández-Fernández en 2019, que se realizó en la sede del gremio. Desde entonces se puso al servicio de la contención de las bases para que desde el gobierno se llevara adelante el plan de ajuste requerido por el FMI.

Pasa a formar parte de manera “oficial” de las listas del Frente de Todos que ya cobijan personajes como Carlos Heller, el banquero que persigue activistas y despide militantes ajenos a su fuerza en el Banco Credicoop.

Más próximo en el tiempo, Palazzo continuó haciendo los deberes y acatando órdenes como un buen alumno ejemplar: fue el propio secretario general quien en marzo del 2020, en el corazón de la pandemia, envío a miles de trabajadores bancarios a trabajar sin la más mínima garantía sanitaria; el mismo que avaló el ajuste a los trabajadores bancarios acatando, sin lucha, paro o asamblea, en dos oportunidades, la pauta salarial impuesta por el gobierno (primero en febrero, luego en la revisión salarial de julio); y quien, en consonancia con otras instituciones del Estado, como el Ministerio de Trabajo o el Banco Central, miran hacia otro lado a la hora de actuar sobre la ola de despidos y cierres de sucursales y sectores que dejan a miles de familias bancarias sin un salario.

La farsa de “la banca al servicio de los trabajadores”, con la que se pretende adornar lo que en realidad es una dádiva política en retribución a la pata sindical burocrática del gobierno, ya ha evidenciado la esterilidad de su esencia. No es el primer cargo público ocupado por un dirigente del sindicato (Cisneros en Tucumán, Claudia Ormachea por Buenos Aires). Sin embargo, nada “en servicio de los trabajadores” ha surgido de sus bancas en ya dos años de ejercicio en el cargo.

La candidatura de Palazzo es un hecho netamente político que formaliza un suceso que en los hechos viene ocurriendo hace años: la entrega total de la autonomía del sindicato. La integración de las listas del Frente de Todos representa la disolución total de la independencia gremial, ahora devenida en un apéndice formal de la coalición gobernante ¿Qué tipo de confrontación con el bloque que integra se espera de un dirigente gremial cuya principal tarea es la representación de trabajadores? Queda claro el futuro de los trabajadores solo será prioridad cuando no contraste con los intereses del gobierno, que ya ha demostrado no tener ningún tipo de contemplación con ellos.

Basta ver las luchas que se han dado a lo largo de los últimos meses donde la prohibición de despidos es meramente decorativa; donde los cierres de fábricas se dan diariamente; donde los movimientos de desocupados son abandonados al hambre más cruel y desolador; donde hasta el personal de salud es la variable de ajuste con salarios de hambre y los topes paritarios impuestos.

Desde Tribuna Bancaria llamamos a respaldar en todos los distritos electorales a las listas del Frente de Izquierda Unidad para fortalecer una verdadera herramienta de defensa de la clase trabajadora, con independencia del poder político y los programas de ajustes del FMI.

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