Políticas

30/9/2004|870

El código reaccionario

La letra del Código de Faltas que quiere aprobar la Cámara de Diputados de la provincia, vulnera el derecho a la protes­ta y es un verdadero avasallamiento a las libertades democráticas. En la línea de los códigos contravenciones presenta­dos en otros parlamentos argentinos, “pe­naliza la protesta social”; esto se des­prende de los artículos 72 y 73. Le da a la policía la potestad de autorizar-legitimar una protesta social (artículo 74), y permite imputar a menores de 18 años. Su espíritu se contrapone al Código Pe­nal argentino, y contrariamente a lo indi­cado por norma, está en este punto en contradicción con él.


Consideramos que su aprobación se­ría una afrenta a los luchadores sociales, a los que protestan por pan y trabajo, a las luchas que jalonan nuestra historia re­ciente. Desde las marchas del silencio a esta parte, nunca en períodos democrá­ticos hubo una ley tan regresiva. Abre la puerta a un Estado policial.


El Código condena a los indigentes, prohibiendo la mendicidad, lo que nos re­cuerda a Bussi, cuando durante la última dictadura quiso limpiar a Tucumán de los mendigos y dejó morir a medio centenar de estas personas arrojándolos en suelo catamarqueño. Cercena el derecho de los trabajadores sexuales y da vía libre a prostíbulos o lupanares. Va contra los vendedores ambulantes.


Llama la atención la celeridad con que peronistas y radicales se pusieron de acuerdo (a espaldas del pueblo) en sacar adelante el Código en cuestión, desaten­diendo cuestiones vinculadas a la deso­cupación (según datos recientes del Indec, el empleo en negro ha crecido y ca­si el 60% de la población vive debajo de la línea de pobreza).


Rechazamos el Código de Faltas Adhieren: Siprosca, Suten, Tribuna Docente, UJS, Comisión de Derechos • Humanos del Colegio de Abogados, re­presentantes del Archivo de la Memoria en Catamarca y CTA Catamarca.


El miércoles 22 de septiembre una de­legación ingresó al recinto de la Cámara donde entregamos una copia de este do­cumento y fuimos testigos, una vez, de la convivencia entre los políticos, tanto lo6 sectores de los viejos partidos patronales (PJ y FCyS) como de los nuevos que in­tentan hacer pie en los sectores pequeño burgueses, como el Fregen. Excepto un sector minoritario perteneciente al sa­dismo que se abstuvo, todos los demás diputados levantaron sus manos para vo­tar este Código que lo único que hace es aplicar la mano dura” que viene pidien­do Blumberg contra los sectores más desprotegidos de nuestra sociedad, co­mo lo hicieran años atrás para votar la ley que le permite al pulpo minero La Alum­brera llevarse el oro de nuestra provincia dejándonos los socavones vacíos y una miseria que crece día a día. Desde Cata- marca, estamos dispuestos a seguir dan­do la pelea en donde fue parido el movi­miento piquetero, en la ruta, aunque nos pongan trabas cada vez más duras. No vamos a bajar los brazos y mucho menos mientras tengamos el ejemplo de com­pañeros como los de Caleta Olivia.


Por la libertad de los 35 compañeros detenidos y de todos los procesados.


Contra el pacto con el FMI.


Por un gobierno de trabajadores.