Políticas
9/7/2026
El documental “La Gran Palestina”, la persecución de Milei y la propaganda sionista como desvío para incumplir con la ley de financiamiento universitario

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En las últimas horas el Secretario de Políticas Universitarias, Alejandro Alvarez, decidió reaparecer en la escena política buscando aplicar castigos y amedrentar a autoridades de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) por la realización de una actividad de cine debate con un documental sobre Palestina. Minutos después Javier Milei compartió la publicación en X y también pidió explicaciones al Rector de la UNR, Franco Bartolacci.
Aunque los funcionarios de referencia están en la ilegalidad absoluta por no cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario, entre otras tropelías institucionales que llevan adelante, con aires de fiscal sin designación, el Secretario Alvarez publicó un posteo en el que pide explicaciones al Rector de la UNR por la emisión de un documental del director mexicano Rafael Rangel “La Gran Palestina” con un debate posterior. Se ve que el funcionario del área olvida que en Argentina las universidades son autónomas y él no puede interferir en sus actividades, programas y contenidos.
En su increpación virtual el “Galleguito” Alvarez, como se lo conocía en los tiempos en que era un puntero peronista universitario, no cuenta que el documental es parte de una trilogía de un director que está comprometido con la causa palestina y que el debate estuvo protagonizado por dos filósofos judíos argentinos, Silvana Rabinovich de la UNAM y por Federico Donner de la UNR que, con profundos análisis y reflexiones mediante, pasaron de abrazar la causa sionista a denunciarla y a militar la causa de la descolonización y del fin del exterminio del pueblo palestino. Donner es un investigador y analista del “tercer cine”, movimiento del que el director Rafael Rangel forma parte.
La actividad que Alvarez intercepta buscando amedrentar y censurar futuros debates, es uno de los temas centrales de investigación del docente de la Facultad de Humanidades de la Universidad Federico Donner. Alvarez no pide solo explicaciones sobre una actividad, Alvarez, el gris funcionario de las Fuerzas del Cielo, dirigidas por Santiago Caputo a cargo de la SIDE, busca avanzar en censurar bibliografía y programas curriculares. El funcionario se vale para la persecución de un instrumento creado bajo el gobierno de Néstor Kirchner que es la Ley Antiterrorista. Con ese mismo instrumento el gobierno y el poder judicial vienen persiguiendo a dos manifestantes detenidos desde hace meses, Milton y Eneas, luego de la movilización de febrero contra la reforma laboral y también con ese instrumento son detenidos otros manifestantes aunque luego no se sostenga la acusación.
En su misiva Alvarez “acusa” a la Universidad de promover un film que cuenta con la “colaboración del Movimiento de resistencia islámica” o sea Hamas, algo totalmente lógico que ocurra si alguien quiere mostrar qué pasa en Gaza, ya que Israel no deja entrar ni al periodismo internacional ni a nadie en estos dos años y medio de exterminio. Por otra parte, como ya se dijo extensamente, el primero que mantuvo relaciones estrechas en estos 20 años, tratando a Hamas como lo que era hasta hace unos días, el gobierno de la Franja de Gaza, son los propios gobiernos israelíes durante todos estos años.
Rafael Rangel es un cineasta mexicano que, conmovido por la situación de los palestinos, investigó, se involucró y realizó el documental “La franja del exterminio” emitido a principios de 2025, el primero de la trilogía cuya segunda entrega es “La Gran Palestina” y que tiene un tercer documental que está en realización. Este documental tiene guión, dirección y producción de Rafael Rangel y también contó con fotografía adicional de Said Al-Najjar, Hamzah Al-shami, Ahmed Al-Danaf, Yousef Al-Mashharawi, Hassouna Al-Jerjawi, Ahmed Al-Salmi, Feryal Abdo, Hassan Eslieh, Abdullah Al-Sayyed, Khames Alrefi y Ameer Barhoom. Estos fotógrafos nunca pudieron salir de Gaza.
La edición es de Mar Jardiel, la coordinación México con Jimena Rangel, coordinación Egipto de Mahmoud Elkholy y traducción de Elíah Salem. En el documental se recoge un vídeo especial de Rifaat Radwan, uno de los 15 paramédicos que fue asesinado en el ataque mortífero con el que Israel asesinó a la niña que pedía desesperadamente auxilio, Hind Rajab y con el desgarrador texto del poeta palestino Marwan Makhoul, “La Nueva Gaza”.
A la opereta gubernamental se sumó el inefable operador de la derecha mediática Eduardo Feinmann, conocido defensor del accionar genocida de Israel y colaborador de la hasbara, la propaganda israelí que busca tergiversar hechos para hacer pasar la política criminal del colonialismo moderno. En su programa radial dijo que Hamas llama a exterminar judíos, algo que es falso pero que forma parte del relato que intenta invertir la realidad, que el ocupante y criminal, infanticida es el régimen israelí y que el pueblo palestino es la víctima de su colonialismo criminal de asentamiento. Y en su alocución pretende que la Universidad promovió un “documental de Hamas”, cuando lo que ocurrió es que hubo un debate de dos filósofos judíos argentinos antisionistas (esta parte la soslayan porque el librero de la DAIA prefiere ocultarlo) usando como disparador de la reflexión a un documental serio y documentado sobre el accionar genocida de Israel y sus cómplices.
Aprovechar el ataque para expandir las fronteras de la lucha del pueblo palestino es la mejor forma de atacar a un gobierno y sus operadores que hacen apología del genocidio sin ningún disimulo y con la complicidad de todo el poder.
Desde el Comité de Solidaridad con Palestina se emitirá el documental en la sede de la CTA Autónoma. Tomemos este ejemplo para multiplicar la llegada del documental a todos lados, en particular a las universidades de todo el país.
Mientras el gobierno utiliza un mecanismo destinado a instalar que todo lo relacionado con Palestina es “terrorismo”, como los militares y colaboradores politicos que hicieron desaparecer a 30 mil personas en nuestro país calificaban a los detenidos y desaparecidos como “guerrilleros”, busca instalar principios reaccionarios que dividan a la sociedad y con ellos desviar la atención sobre la negativa a pagar lo que exige la Ley de Financiamiento Universitario.
Mientras usamos esta persecución para seguir contando que el genocidio en Gaza continúa, debemos refrozar nuestra pelea por el prespuesto universitario, por el de discapacidad y el de la ciencia y la energía nuclear, la salud y la educación e intensificar la lucha hoy para sacarnos de encima la reacción y la deshumanización que representa este proyecto politco tan decadente como el interés social al que representa.

