Políticas

27/7/2023

El dólar agro otorgado por Massa acelera la inflación en alimentos

Beneficios para los capitalistas, más hambre en el país.

Se incluyó al maíz en el dólar agro.

Particularmente la incorporación del maíz al nuevo dólar agro encarecerá la canasta alimentaria, dado que es el principal alimento del ganado. Luego del anuncio de la medida, la tonelada del cereal aumentó 25%, elevando los costos de la producción vacuna, porcina, avícola y de productos secundarios como la leche y los huevos, trasladándose a los precios finales. También impactará en los precios de la molienda seca (polenta) y húmeda (aceite) y en los del bioetanol (utilizado en las naftas).

Sucede que los productores de maíz buscan reproducir a nivel local los mismos beneficios que obtienen exportando. El gobierno no solo promueve esa dinámica ofreciendo un tipo de cambio preferencial para las ventas al exterior (pagando $340 por dólar liquidado), sino que además amplió en 4 millones de toneladas el cupo exportable de maíz, reduciendo la oferta para consumo interno. Así las cosas, el 67,8% del maíz cosechado durante la campaña 2022/2023 tendrá como destino la exportación, cuando en el país casi cuatro millones de personas no llegan a cubrir sus necesidades alimentarias.

En lugar de terminar con la fuga de capitales, el oficialismo busca revertir la crisis de reservas ofreciéndole concesiones al agro, a costa del plato de comida de los argentinos. Se encarecerán aún más productos alimentarios que ya vienen experimentando subas importantes en el último tiempo. Sin ir más lejos, en los últimos doce meses, la inflación en “leche, productos lácteos y huevos” fue del 140,8%, según el Indec.

El escenario se agravará si llega a prosperar la rebaja de retenciones prometida por Massa, Bullrich, Larreta y Milei en su paso por La Rural. Lo anterior ilustra cuáles son los intereses que defienden los candidatos capitalistas.

Con el “dólar maíz” pierde el bolsillo popular, pero ganan las principales empresas exportadoras de dicho producto, como ADM, Cargill, Asociación de Cooperativas Argentinas, Cofco, Viterra y Bunge. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, ese puñado de monopolios acaparó el 77% de las ventas al exterior del complejo maicero durante el 2022.

De más está decir que el beneficio cambiario otorgado para  las exportaciones de girasol, sorgo, cebada y cultivos de las economías regionales también presionará sobre los precios internos de alimentos tales como el aceite de oliva y girasol, las frutas, la cerveza, el vino, el arroz, etc.

Debido al dominio capitalista de la tierra y del complejo agroexportador, la “prosperidad” del campo redunda en mayores privaciones para la población trabajadora del país. En ese sentido, el “boom” exportador de 2021 y 2022, apalancado por los altos precios internacionales de las materias primas, aceleró la inflación en alimentos en las góndolas criollas. Por lo tanto, el nuevo incentivo al capital agrario va en la misma dirección.

Necesitamos luchar para recomponer los salarios frente a la carestía creciente y desplegar un programa de salida, que comprenda la nacionalización bajo control obrero de la gran propiedad terrateniente y los pooles de siembra y del comercio exterior. Solo así podremos planificar la producción de alimentos en Argentina en función de las necesidades sociales y no del lucro de las empresas granarias y los grupos de siembra.

La lista encabezada por Gabriel Solano y Vilma Ripoll en el FIT defiende este planteo y, además, está integrada por cientos de luchadores del movimiento piquetero que son vanguardia en la lucha contra el hambre en el país.