20/12/2018

El fallo de la Corte, los jubilados y el futuro previsional

Por Mario Diamonte Jubilados Clasistas

El fallo emitido por la Corte Suprema en el mediodía del 18/12 adoptando el índice más favorable para la actualización de los haberes del jubilado Blanco, fue recibido con gran alegría por los miles de jubilados reunidos en Plaza Lavalle donde el reclamo central era que efectivamente la Corte se decidiera por la aplicación del Índice de Salarios Básicos de la Industria y la Construcción (Isbic) y no el de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), que era lo que pretendía el gobierno.


En el caso del jubilado Blanco la diferencia es de un 100% a su favor según explicó su abogado. Era razonable entonces que el fallo se viviera como un triunfo contra el gobierno y como una revancha, justo un año después, de la imposición de la Reforma Previsional a fuerza de palos y balas. Aún con las limitaciones de este fallo, hace rato que el gobierno no recibe un sopapo de esta magnitud en su política de guerra contra los trabajadores.


Si bien es cierto la Corte derivó al Congreso la “potestad” de definir un nuevo índice para calcular el ajuste de los haberes mal liquidados para quienes se jubilaron entre 1995 y 2008 (a partir de 2008, en el cálculo de las actualizaciones, se utiliza la movilidad establecida en la Ley de Movilidad 26.417, sancionada ese año), dejó claramente establecido que hasta tanto esto suceda, en TODOS los casos se aplicará el Isbic, es decir en los 11.766 que están en la Corte y los 150.000 restantes en distintas instancias judiciales. Declaró, además, inconstitucionales una resolución de Anses y otra de la Secretaría de Seguridad Social que cambiaban el índice Isbic por el Ripte.


Como correctamente señala el compañero Marinelli en sus notas sobre este mismo tema, aún con fallos favorables, pueden pasar varios años para que cada beneficiario pueda cobrar esos fallos. Pero esto ya sucedía con el gobierno anterior, cuando Bossio conducía Anses y no es una consecuencia de este fallo. Al respecto lo que concretamente corresponde plantear o reclamar y establecer las instancias para ello, es que la totalidad de esos juicios se paguen inmediatamente, sin dilaciones. Y el fallo en cuestión habilita tal reclamo.


Ojo compañeros, es indudable que el fallo de ayer estimulará la tendencia a la lucha que comienza a manifestarse en las organizaciones de jubilados y aún en muchos centros de jubilados. Es natural que así sea cuando el haber de los jubilados sufrió una merma del 20% este año sobre niveles ya miserables. En plaza Lavalle, hubo miles de jubilados aguardando el fallo y esto sí es una novedad. El moyanismo, Fabre y la CTA Autónoma armaron un acto con planteos absolutamente demagógicos, tratando de adjudicarse el fallo. Pero también estuvimos otras organizaciones como Jubilados Clasistas y varias otras organizaciones con quienes conformamos una Mesa de Trabajo que en la misma plaza, organizamos una columna propia e hicimos un breve acto donde planteamos la necesidad imperiosa de impulsar un vigoroso movimiento de lucha de los jubilados por el aumento de emergencia, un haber mínimo de $26.000 y el conjunto de nuestros reclamos, destacando al mismo tiempo que tal movimiento no saldría de quienes estaban en el palco de la burocracia. Claramente hay que fortalecer esta perspectiva.


El fallo interpela también a la “oposición” que junto al macrismo votó la Ley de Reparación Histórica donde quedó establecido el Ripte como índice de actualización. Y más hay que decir, la Corte no sólo ratifica fallos anteriores, sino que objetivamente reivindica los fallos de la Cámara Federal de Seguridad Social, en sus distintas Salas que en la inmensa mayoría de los casos fallaron en favor de los jubilados. Fue por fallar a favor de los jubilados que bajo el anterior gobierno, Bossio y los abogados de Anses impulsaron un juicio político contra los jueces Fernández y Herrero (Sala II) “por sus fallos contra el gobierno” (¡!) y que en el Consejo de la Magistratura no pudo prosperar.


Y hay que decir, porque no, que el fantasma de la gigantesca lucha de las jornadas del 14 y 18 de diciembre de 2017 contra la Reforma Previsional, estuvo también presente en los salones de la Corte.


Que el gobierno (y sus opositores aliados) intentará ningunear este fallo y seguir adelante con sus planes de ajuste brutal, liquidación del régimen previsional, reforma laboral, etc, nos queda claro. Pero ya el 18/12/17 marcó el comienzo de la declinación del gobierno Cambiemos. Un año después los augurios son mas funestos aún para el gorilaje, y en esta oportunidad comenzamos a tallar los jubilados. Se plantea de un modo concreto la posibilidad de una lucha común de trabajadores y jubilados por nuestras reivindicaciones inmediatas e históricas y por una salida política propia a la crisis del gobierno y del régimen en descomposición.

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