05/05/2011 | 1175

El cierre de Altamira en Plaza de Mayo: «El Frente de Izquierda lucha para separar a las organizaciones obreras de la burguesía»

Compañeras y compañeros:

Es de un simbolismo muy profundo que el Frente de Izquierda salga a la pelea contra los partidos de los explotadores capitalistas y su Estado en el Día Internacional de los Trabajadores.

Estamos a casi un siglo y un cuarto de la fecha en que la Internacional Socialista votó en un congreso unificar en un día único a todo el proletariado mundial como clase frente al capitalismo. En estos 122 años, nuestra clase ha conocido importantes victorias, pero también derrotas sangrientas, durísimas, y lo que es más grave, las peores de las traiciones. Grandes conquistas de nuestro movimiento obrero mundial fueron entregadas, destruidas y derrotadas, sin ningún miramiento por el esfuerzo colosal que nuestras generaciones anteriores habían puesto en obtenerlas. Los trabajadores de hoy no somos los de hace casi 122 años atrás, estamos curtidos por sacrificios enormes, y hoy, 1º de Mayo, 122 años después, en todo el mundo se manifiesta, en un día único, la conciencia de clase de los trabajadores y de su antagonismo i-rre-con-ci-lia-ble con la clase capitalista, que sólo puede terminar con el derrocamiento de la clase capitalista o nuevas derrotas de parte de nosotros. Esto es lo que no pudo representar la CGT el 29 de abril. No es un problema de horarios o de fin de semana. Hace muchos años que la CGT no celebra el 1º de Mayo en la Plaza de Mayo, hace décadas que la izquierda ocupa la Plaza el 1º de Mayo. Lo que Moyano y compañía han querido romper el 29 de abril es el lazo de unidad internacional de los trabajadores, porque Moyano convocó el 29 de abril a la colaboración de clase con la Unión Industrial. En este momento están marchando en Santiago de Chile miles de trabajadores y lo mismo ocurre en Bolivia, en Francia, en Grecia y en Portugal, contra el intento de los capitalistas de arrebatar conquistas fundamentales. Y en el mundo árabe, la jornada del 1º de Mayo, en particular en Egipto y en Túnez, donde la clase obrera se está esforzando por asumir la dirección de los acontecimientos políticos, este 1º de Mayo tiene, además, un contenido revolucionario. Ha persistido a través de décadas y décadas, derrotas, sacrificios, triunfos, más derrotas que triunfos, esta conciencia de clase que, con orgullo, debemos gritar al país que en la Argentina está representada por esta tribuna del Frente de Izquierda.

El acto de Moyano

El acto del 29 fue el de una burocracia acosada, a la defensiva, perseguida por la Justicia penal, pero, por sobre todo, por la lucha de los trabajadores. El emblema del 29 de abril es la presencia de Hugo Moyano en la asunción de la nueva comisión directiva en la Unión Industrial, encabezada por un hombre de Techint, al cual Moyano, con su presencia, compromete en una colaboración de clases. Es una burocracia que se está defendiendo y mientras el emblema de ellos es esa colaboración de clases, irrevocablemente nuestro emblema son los diez mil petroleros de Santa Cruz que en 26 días le hicieron morder el polvo de la derrota a estos kirchneristas charlatanes de la justicia social.

Compañeros, recuerden: el año pasado, la Presidenta de la Nación convocó a la burocracia de petroleros, después del asesinato de nuestro compañero Mariano Ferreyra. Firmaron un pacto social, y con ese espíritu ‘maternal’ que, a veces, tienen las mujeres de este país, especialmente si son las mujeres de los explotadores, les dijo a los representantes petroleros: «No me vayan a cortar ninguna ruta más porque los mato». La respuesta se las dieron los diez mil petroleros de Santa Cruz que han reventado a la burocracia sindical, al pacto social y a la política de Moyano. Ellos son la nave de proa del Frente de Izquierda para el conjunto del movimiento obrero argentino.

Compañeras y compañeros: el 29 de abril estuvo presente la patota de Pedraza reclamando la libertad de los asesinos, el 29 de abril Moyano no condenó a la burocracia de Pedraza y por razones de peso: en la reorganización de Ferrobaires, el servicio ferroviario que depende del gobernador Scioli, se han reinstalado los viejos miembros de la camarilla de Pedraza. Están peleando a muerte contra el movimiento obrero. Es gente acosada, es un acto defensivo, de retroceso. El 29 de abril no se dijo una sola palabra contra la tercerización, ni por un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar, ni por el 82 por ciento móvil para los jubilados. Y no se dijo nada sobre la confiscación del dinero de los jubilados para mantener a la General Motors, a Peugeot, a Fiat, y para pagar la deuda externa. Es el acto de una burocracia que le da definitivamente las espaldas al movimiento obrero.

El kirchnerismo podrá subir en las encuestas, pero está políticamente en retroceso. ¿Cómo es posible que la Presidenta de la Nación hable en cadena para anunciar que en el futuro se limitará la compra de tierra por parte de extranjeros, cuando tiene a los campesinos Qom cortándole la avenida 9 de Julio porque los terratenientes nacionales le están confiscando la tierra a los campesinos en Formosa, en Santiago del Estero, en el Chaco, en Salta y en Catamarca? Las mentiras tienen patas cortas. Esto no tiene ningún porvenir.

Mostrar un rumbo

El objetivo del Frente de Izquierda es abrir el camino, mostrar un rumbo, encontrar el lenguaje que le haga ver a las masas que el instrumento político de sus luchas no puede estar nunca en los partidos y organizaciones que son verdaderos vejestorios de la historia nacional (…) Encontrar el lenguaje, abrir el rumbo, mostrar una perspectiva, escuchar lo que nos dicen. Hemos hecho un Frente de Izquierda para concentrar el debate contra ellos y no distraernos en un debate entre nosotros, que lo podemos hacer al mismo tiempo que le damos la pelea a ellos. Este es el sentido del Frente, un instrumento de trabajo político para ganar y ganar masas (…) En los dos campos patronales hay un esfuerzo colosal por formar lo que nosotros, en el lenguaje marxista, llamamos los frentes populares, o sea, los frentes de colaboración de clases, donde la cabeza la tiene el patrón y el culo lo pone un obrero. Este es el problema número uno que tenemos. En el campo oficialista está claro: la CGT, la burocracia sindical está con el gobierno. En el campo opositor, lo mismo: la CTA está repartida entre los opositores y el gobierno. En el subte, por el cual tantos compañeros dedicaron tantas horas, las mejores y más importantes, lucharon para que surja un sindicato independiente, para que salga la ley de 6 horas; una parte de los compañeros con los que luchamos se ha pasado al frente popular con la burguesía, precisamente la lista a la cual un frente clasista combatió en las últimas elecciones. La UOM de Villa Constitución, encabezada por Piccinini, que libró una de las batallas más extraordinarias del movimiento obrero de toda la historia, en 1974, y con el prestigio que acumuló, esa dirección de Villa Constitución se ha pasado ¡a Agustín Rossi! ¿Qué carajo hizo Rossi por los metalúrgicos? Los trabajadores de Paraná Metal están cobrando 600 pesos por el Repro. La CGT de San Lorenzo, con la que cortamos tantas rutas, apoya a Bielsa. ¡Es un escándalo! Tenemos que tener una política. Desde esta tribuna llamo a la UOM de Villa Constitución, a la CGT de San Lorenzo, a Aten de Neuquén, a la CTA de De Gennaro y de Yasky: ¡rompan con los patrones! No entreguen otra vez a los trabajadores y vengan al Frente de Izquierda. Con esa consigna tenemos que montar una campaña nacional para que los obreros, que ya conocen todos los argumentos, entiendan el mecanismo político que los tiene atados a la burguesía, luchen contra sus burocracias y los podamos reclutar para el Frente de Izquierda (…) Hay que decirles a los docentes de Santa Fe, con los que luchamos cotidianamente, que los están entregando a las patronales y arrancarlos de esa vía, en combate político abierto con sus dirigentes, como hemos hecho con los trabajadores tercerizados de la Unión Ferroviaria (…) Una consigna práctica de acción que los trabajadores puedan tomar en sus manos, llevar adelante y politizar la situación que están viviendo nuestras masas. Esta es la cuestión central.

Crisis mundial, crisis política

Compañeros: la llamada oposición patronal y el gobierno caminan erguidos, pero con muletas. Van a tener como ocho colectoras. Urtubey en Salta fue candidato a gobernador con siete colectoras. En una elección en Tucumán hubo 1.200 colectoras; para encontrar la boleta de un partido de izquierda había que perder una jornada de trabajo. Es un fraude político e instrumental porque impide al trabajador y al ciudadano encontrar la boleta con la que quiere expresar su posición política. ¿Por qué tantas colectoras? Porque están en muletas, porque la crisis mundial se desarrolla en forma implacable: empezaron los bancos, siguieron los Estados y ya tenemos revoluciones. ¿Quién se anima ahora a señalar que el pronóstico inicial de esta crisis como la catástrofe del capitalismo, estaba equivocado? Tenemos que explotar todas las consecuencias, los matices, las posibilidades de esta crisis, que es una oportunidad histórica para la clase obrera mundial, y en particular para la clase obrera revolucionaria. Porque ¿cuándo se presenta una oportunidad histórica? Cuando el régimen que te oprime se disuelve, se divide y se disgrega, cuando sus condiciones normales de existencia se van diluyendo, se van quebrando. Al dólar, dueño del mundo, la gente lo ve por la calle y dice: «sáquenmelo de encima, tráiganme una onza de oro». Nadie quiere un dólar porque la banca central de Estados Unidos está quebrada, porque salió a rescatar a los capitalistas. Entonces un gran semanario económico del capital dice en el principal editorial: «la única salida es que la gente se jubile a los 70 años». Todo el sistema previsional en el mundo está quebrado, porque está invertido como acá, en Techint, en Macro, en Citibank, y están quebrados. Lo que quiere decir ese semanario es que nos vamos a jubilar a los 80 años. Nos van entregando a la austeridad con golpes brutales y más allá en cuotas, de a poquito (…) Este enfrentamiento es la clave de la situación histórica que vivimos. Este es el punto de la situación y cuando formamos un frente de izquierda, desde el Partido Obrero lo entendemos como el instrumento para la salida positiva de esta situación: el gobierno de los trabajadores. Este es el punto, éste es el mensaje, ésta es la posición. Tenemos una posibilidad especial, y voy a corregirme, una responsabilidad.

La izquierda mundial y el Frente de Izquierda

Se han formado frentes de izquierda en otros países, absolutamente lamentables. Ignoran la crisis capitalista, las grandes movilizaciones de masas. Ignoran que la revuelta árabe, en particular en el norte de África, se está enlazando con huelgas generales en el sur de Europa (…) Es el proceso de una revolución internacional, pero hay frentes de izquierda en otros países del mundo, a los cuales les han arrancado el cerebro y piensan como Lula, que para ganar una elección presidencial hay que ponerse la corbata, son frentes de izquierda conciliadores. En Argentina, quizá como resultado de todas estas discusiones terribles que nos ha merecido recíprocamente a cada uno de nosotros el mote de sectarios, quizá por la historia del país, y por un viejo afán de la izquierda de inserción en el movimiento obrero; quizá porque América Latina, incluso en los períodos de reflujo en otros países del mundo, atraviesa ebulliciones revolucionarias: el Frente de Izquierda que hemos organizado en este país está en la antípoda, mira de frente a la crisis mundial, no le teme a las consecuencias. Al contrario, dice: «vengan, nosotros vamos», tenemos un programa, no creemos en la estabilidad de estas coaliciones de colectoras, son truchos. Como dijo Christian Castillo, que (el derrumbe de la política económica) «será después pero más bien antes», especialmente ‘más bien antes’, aunque quizá sea después, vivimos una crisis política y nuestra obligación es que no termine como la hiper de Alfonsín, que no termine como otras hiper de Menem o que simplemente tampoco termine, aunque está plenamente vigente, como el propio Argentinazo. Nosotros tenemos la posibilidad de dar una salida a esa próxima crisis, precisamente porque vivimos, hemos experimentado, discutido y asimilado esos problemas.

Que un compañero petrolero, hoy, haya subido a esta tribuna gracias a su decisión de meterse adentro de un baúl para sortear los piquetes de la policía y la burocracia, tomarse un avión y decir: yo voy a Buenos Aires y les digo que los petroleros de Santa Cruz estamos con el Frente de Izquierda; si hay un compañero así, nuestra victoria está asegurada. ¡Viva el Frente de Izquierda! ¡Vivan todas las luchas de los trabajadores! ¡Viva el 1º de Mayo! Tengamos la certeza de nuestra victoria final.

Gracias, compañeros.