05/05/2011 | 1175

El Frente de Izquierda tuvo su mejor debut

El Frente de Izquierda debutó de la mejor manera posible: con un acto internacionalista realizado en el día internacional de la clase obrera. En un conjunto de más de 6 mil personas, en donde se hicieron presentes numerosas personas ligadas en el pasado reciente al centro-izquierda, se destacaron las representaciones del clasismo y la juventud que lucha contra la burocracia de decenas de gremios: petroleros, metalúrgicos, Smata, plásticos, papeleros, alimentación, jaboneros, perfumistas, gráficos, ceramistas, ferroviarios, subtes, UTA, telefónicos, bancarios, comercio, estatales, periodistas de UTPBA, docentes de todos los niveles. También estuvieron representadas grandes luchas como el Colón, tercerizados ferroviarios, el Indec, petroleros de Santa Cruz, Kraft y otras. Además de la Fuba y los centros estudiantiles combativos, en la concurrencia pudo apreciarse también la presencia de universitarios de izquierda que, sin pertenecer a alguno de los tres partidos, ya han adherido al Frente. Se leyeron las adhesiones del PSTU y de Convergencia Socialista, dos de las organizaciones que ya han expresado públicamente su apoyo al Frente de Izquierda. Los presentadores reclamaron en forma reiterada la libertad para Roberto Martino y el desprocesamiento de cuatro mil luchadores criminalizados por luchar. Se leyeron pronunciamientos contra la extradición fulminante a Colombia de un periodista de la agencia Ancol por parte de Chávez.

Dos días antes, la CGT había compartido la tribuna con el gobierno, el que le pidió a los burócratas que impidan nuevos paros como el petrolero. En la Plaza, en cambio, estuvieron los representantes de la lucha petrolera del sur. Al informar sobre las conquistas de la huelga, el delegado santacruceño señaló varias de las reivindicaciones coincidentes con el propio acto: paritarias con representantes electos en asamblea, el fin de las sumas en negro, la expulsión de la burocracia. El señalamiento del compañero petrolero puso de manifiesto que la plataforma de lucha del Frente de Izquierda es la expresión de una tendencia real de la clase obrera en lucha. Mientras el acto de Moyano cobijó a la patota de la Unión Ferroviaria que reclamaba por la impunidad de los asesinos de Mariano, el acto del Frente tuvo en su tribuna a los compañeros de Mariano, a los protagonistas de los piquetes que conquistaron la incorporación de 3.000 tercerizados al ferrocarril. El palco de la burocracia reunió a los jefes de La Cámpora, aliados a la juventud sindical. La plaza del Frente convocó a la juventud que ha recuperado centros y federaciones estudiantiles con la lucha. Horas después del acto moyanista, el gobierno mandó la Gendarmería contra los aborígenes formoseños que cortaban la avenida 9 de Julio. El principal dirigente de los Qom estuvo en la tribuna de la Plaza e hizo uso de la palabra para subrayar que han ido a la lucha hasta sus últimas consecuencias: el juicio a los asesinos de sus compañeros y la conquista de la tierra.

Lo que dejó la tribuna

El primer discurso marcó el acto: Darío Sánchez, delegado petrolero de Las Heras, denunció las peripecias que debió atravesar para sortear a la patota que persigue a los delegados rebeldes con toda impunidad y los lazos de la burocracia de Segovia con el gobierno kirchnerista de Santa Cruz; las reivindicaciones en juego y los propósitos de los delegados de recuperar el sindicato para las bases petroleras. El acto fue tribuna de la huelga que conmovió al país durante 26 días, el que hoy manifiesta su continuidad en el bloqueo de los maestros del norte de la provincia a las empresas petroleras, con la simpatía de los obreros petroleros. Luego, la tribuna fue ocupada por representantes sindicales de los tres partidos que integran el FIT y, al cierre, por sus principales candidatos. En su desarrollo, los discursos recorrieron las luchas sindicales y políticas de la clase obrera y de la izquierda. La lucha ferroviaria ocupó un lugar en todos los discursos. Raúl Godoy, dirigente del PTS, y Reynoso, de Izquierda Socialista, reivindicaron la lucha que «con piquetes, acción directa y cortes de vía le dieron un golpe a la tercerización en el ferrocarril»; un verdadero progreso en las definiciones políticas que acompañaron la lucha ferroviaria de los tercerizados. Jorge Hospital, de Causa Ferroviaria y el PO, emparentó a los piquetes ferroviarios con la huelga petrolera del sur; es decir, como expresión de un método y de una orientación. Raúl Godoy reivindicó el movimiento de ocupación de fábricas, en particular de Zanón y la recuperación del sindicato ceramista. Diez años más tarde, el gobierno de Neuquén pretende desnaturalizar una gestión que el Estado y la patronal no pudo derrotar por medios violentos, con una ley de expropiación que se pone en la línea de la reforma de la ley de quiebras; es decir, que los obreros deben resarcir a la patronal y a los acreedores. Sigue planteada la expropiación definitiva y sin pago de Zanón bajo control obrero, que será el eje de los legisladores del Frente de Izquierda cuando ingresen a la próxima Legislatura.

Los discursos de los candidatos principales del Frente se caracterizaron por una defensa acentuada de la orientación política de sus partidos, por un lado, y por una aguda crítica a la impostura del gobierno K y del centroizquierda de Proyecto Sur, por el otro. José Castillo, de Izquierda Socialista, denunció la reforma política proscriptiva de los K y el radicalismo, y destacó al Frente como un instrumento para derrotar la proscripción y defender la presencia de la izquierda en las elecciones de octubre.

La intervención del compañero Christian Castillo fue abarcativa en los temas. Hizo una reivindicación explícita de la dictadura del proletariado, el nudo central de la política socialista. Se mofó de quienes creen que Argentina puede desarrollar un destino independiente de la bancarrota capitalista mundial y advirtió que el derrumbe de la política K «podría instalarse en el país antes de octubre».

Un método para el Frente

El discurso de Altamira tuvo otra dirección: apuntó a la política que debe desarrollar el Frente para destruir el mecanismo político que ata a los obreros a la burguesía. Se detuvo en aquellas organizaciones que atraen la atención de los luchadores, como el subte, Villa Constitución, la CGT de San Lorenzo, los docentes santafecinos -cuyos dirigentes participan de las colectoras de los Kirchner o del centroizquierda, en un frente político de colaboración de clases. Altamira planteó la exigencia de que esas organizaciones «rompan con la burguesía» para montar una campaña de esclarecimiento y reclutamiento entre los activistas de esas organizaciones. Es el sentido que en el Frente damos al desarrollo de comités de apoyo, que sólo es posible con una lucha política en las organizaciones obreras. Es una línea de trabajo para separar a los obreros de los dirigentes cooptados y convocarlos a colaborar y a votar por el Frente. El planteo da proyección política y contenido político a la consigna central del acto: «Fuera la burocracia sindical». Se trata de una lucha contra los agentes de los partidos capitalistas y del Estado al interior de los sindicatos. Con sus presencias, sus consignas y sus planteamientos, el acto del 1º de Mayo ha sido el primer gran paso del Frente de Izquierda y de los Trabajadores.