Políticas
22/1/2026
Neuquén
El gobierno de “La Neuquinidad” se declara pionero de la “modernización laboral”
Un anticipo del papel de su diputada y senadora en el Congreso
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Diego Santilli y Rolando Figueroa.
En el boletín oficial de prensa de la provincia se informó sobre la reunión que mantuvo el gobernador Rolando Figueroa con el ministro de Interior de la Nación, Santiago Santilli, acerca de la gira que realiza este último por el país para asegurar los votos necesarios a favor de la ley de reforma laboral esclavista.
Si, como expresó el gobernador luego del encuentro que se realizó en Villa La Angostura, se trataron “temas estratégicos de Neuquén”, se puede afirmar que el comunicado oficial es un gran taparrabos. Pero en su breve texto, como viene siendo desde hace dos años, “La Neuquinidad” no puede ocultar que se dispone a apoyar al gobierno nacional en nombre de “una agenda común de trabajo” y de proclamar que si de ajuste antiobrero se trata “En Neuquén fuimos los primeros”. Por eso el balance de Santilli afirma que “los gobernadores acompañan”.
El sistema Emplea Neuquén
El gobernador reivindicó como un ejemplo de “modernización laboral” aplicada ya en la provincia el sistema denominado “Emplea Neuquén”, establecido por la ley Nº 3499 de abril del año 2025.
Esta ley incorpora otra iniciativa “pionera de la modernización laboral”, que es la que estableció el Programa Kimún (ley Nº 3431 “Programa Provincial de Entrenamiento y Certificación Laboral Kimun-Vinculación Laboral” de abril del año 2024). Las que a su vez se inspiraron en la ley N.º 3360 de noviembre del año 2022 que creó el “Programa de Acompañamiento al Empleo y Emprendedurismo Joven”.
Es decir, en poco más de dos años, se sancionaron tres leyes provinciales de “modernización laboral”, arrancando antes que siquiera los liberfachos arrancaran con su campaña por la presidencia.
Claro que Neuquén, bajo los gobiernos del MPN en su versión original como en su versión de “La Neuquinidad” son pioneros en la flexibilización laboral y el trabajo precarizado.
La seguidilla de sanciones legales, no tienen que ver con un mejora progresiva o mayor efectividad para crear empleo, sino para todo lo contrario. Se parte de la ley del año 2022 cuyos objetivos proclamados eran incentivar, formalizar y crear empleo joven, y se siguió con la última ley de abril del año pasado que reduce todo su objetivo a “articular política de empleos” y la capacitación para la “empleabilidad”. Que ni siquiera es capacitación real para un empleo registrado bajo relación de dependencia porque todo se reduce a la “empleabilidad” en trabajos “independientes y autogestionados” y al otorgamiento de beneficios impositivos a los empleadores.
O como lo dice la ley Kimún, el objetivo es “mejorar las competencias, habilidades y destrezas a través del desarrollo de entrenamientos formativos calificantes en ambientes de trabajo”, repitiendo los objetivos de las reformas educativas aplicadas, que abandonan la formación y el conocimiento científico por el mero saber hacer pero ignorar la base científica de lo que se hace.
El otro gran objetivo de esta seguidilla de leyes de precarización y trabajo autogestionado, fue la baja masiva de los subsidios a la desocupación forzada en nombre de la “empleabilidad” y el “emprendedurismo” y el ataque a las organización sociales tanto políticamente (campaña de difamación y represión al estilo Bullrich) como del armado de causas truchas de parte del Ministerio Público Fiscal.
Por lo tanto no cabe mucho preguntarse que votarán la diputada y la senadora de “La Neuquinidad”, porque como ya lo han hecho respecto al presupuesto nacional y el provincial, se comparte una “agenda común” con el gobierno de Milei, con mínimos matices.
Los Convenios Colectivos de Trabajo
El gobernador dijo que en Neuquén “hemos sancionado por ley convenios colectivos de trabajo modernos por sector, que de ninguna manera sufrirán modificaciones” (NeuquénInforma boletín oficial de prensa 21/1/2026).
Pero casualmente ese es uno de los objetivos de la reforma laboral esclavista que promueven las patronales: los CCT por sector o fábrica, en vez de CCT por rama de la actividad. En el sector de las y los trabajadores de los organismos estatales y las empresas del Estado, existen precisamente los CCT por sector, por organismo, por empresa. El argumento son las “particularidades” de cada lugar de trabajo. Pero en tanto en la actividad privada existe una ley general de trabajo como la Nº 20744 y los CCT por rama legalmente hablando no pueden rebajar los beneficios laborales respecto a dicha ley, en la relación del Estado neuquino como patronal con sus empleadas/os, esa norma general no existe. Lo que existe es un Convenio General para aquellos sectores que no tienen un CCT propio, y que homologado a fines del año 2022 cuando la mayoría de los organismos y empresas estatales ya tenían su propio convenio particular.
Ese convenio general incluye cláusulas menos beneficiosas para el trabajador que la ya precarizadora y flexibilizadora ley nacional de trabajo (Nº 20744). Por ejemplo este convenio general neuquino parte de establecer el período de prueba en 12 meses, durante el cual se deben superar dos evaluaciones y en caso de no aprobarse se producirá “la inmediata revocación de la designación, la que no dará derecho a indemnización alguna” (art. 26º). Establece la “prácticas rentadas” (art. 31º). En caso de “recargo laboral” en la modalidad de turnos rotativos, las horas de recargo no se cobran como horas extras, sino como un adicional de mucho menor valor (art. 39º y art. 23 del Titulo III).
En Neuquén el Estado como patronal implementa desde hace décadas los CCT por sector. Todos ellos suscriptos por las conducciones de ATE y UPCN. Y todos ellos conceden a la patronal, con diversos textos el goce integral de la capacidad de gestión y dirección, con derecho exclusivo y excluyente de definir y determinar las políticas e instrumentos de la operación y conducción. Le concede también la definición de las estructuras orgánicas, la organización del trabajo, sus procedimientos y el rol pleno de la gestión.
Todos ellos enmarcados en la Ley Nº 1974 sancionada en el año 1992 a iniciativa del entonces gobernador Jorge Sobisch, que si bien se la presentó como la ley de “la negociación colectiva”, en realidad es una ley de conciliación antihuelga.
Los resultados de esta actividad “pionera” en la “modernización laboral” para las y los trabajadores estatales de Neuquén, son salarios generalizados bajo la línea de pobreza y centenares (tal vez miles) de puestos laborales precarizados bajo formatos de “contratos”, “pasantías”, “prácticas profesionalizantes”, etc.. El propio comunicado oficial reconoce que respecto al año 2023 “Neuquén mostró un crecimiento del 2,2 por ciento, lo que representa 3.212 nuevos empleos privados”. Un nivel de creación de empleo privados que no cubre ni la incorporación propia al mercado laboral de la población que llega a la edad laboral o egresa de los colegios de nivel Medio por el crecimiento vegetativo de la población.
Es esto lo que defiende el gobernador Rolando Figueroa cuando dice que los convenios “no sufrirán modificaciones”. Pero como tiene una “agenda común” con el gobierno nacional esos convenios se terminarán modificando para peor aún.
Razón de sobra para que el conjunto del movimiento obrero, comenzando por las seccionales recuperadas de Aten, convoquen desde ya mismo a parar y movilizar y un plan de lucha, el día que se trate el proyecto libertario de reforma laboral en el Congreso.



