Políticas
16/4/2026
El gobierno hace todo lo posible para que nos inundemos
Despidos en el Servicio Meteorológico Nacional, ajuste en la obra pública y destrucción del ambiente.

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Inundaciones.
Las intensas lluvias volvieron a dejaron un saldo de inundaciones en distintos puntos del Amba y la provincia de Buenos Aires, justo cuando el gobierno nacional procede a avanzar en el desmantelamiento del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), con el despido de unos 140 trabajadores en todo el país, afectando los pocos recursos con los que contamos para alertar y prevenir catástrofes naturales, en el contexto de obra pública cero y de un gobierno negacionista del cambio climático y sus consecuencias.
Las lluvias anegaron regiones enteras del Amba y PBA por varias horas, impidiendo el acceso y la movilidad en esos lugares y con el agua ingresando a los hogares más humildes, construidos en las tierras más bajas y con peor drenaje, arrasando con los bienes de las familias trabajadoras.
El gobierno nacional, que observa inconmovible cada uno de estos sucesos sin ninguna intervención preventiva ni de asistencia a los afectados, ahora pretende imponer el despido de 140 trabajadores el SMN, pertenecientes a 130 estaciones meteorológicas de observación en todo el país: justamente uno de los recursos principales para prevenir y evitar catástrofes mayores como las últimas inundaciones en Bahía Blanca, con víctimas fatales.
El plan oficial prevé la supresión total de 240 puestos de trabajo, con el despido de decenas de trabajadores de la sede central, cuando ya viene de producir unas 180 cesantías, en una claro vaciamiento del SMN.
No solo se trata del desguace de los recursos del Estado para estudiar el comportamiento climático y actuar en consecuencia -algo propio de un gobierno que se ha caracterizado por su adhesión al negacionismo climático, con lo que ello implica para la exposición de los trabajadores y la población a todo tipo de evento “natural”-, sino que asistimos a un gobierno que ha paralizado por completo la obra pública, y en particular las obras hídricas necesarias.
El gobierno ha hecho gala de su política de ajuste en la obra pública, señalando que de esa forma se habría terminado la corrupción en el rubro –como si no pudieran ser corruptos de otras formas, como el 3% robado en Discapacidad, la estafa de la criptomoneda $Libra, el enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni, etc.-, pero se trata de una estratagema para justificar la desinversión total en obras viales y obras hídricas necesarias que han sido postergadas por los sucesivos gobiernos, de canalización de arroyos y desagote de zonas anegadas, que eviten grandes acumulaciones de agua.
El ajuste fiscal del gobierno tiene consecuencias directas sobre la vida de los trabajadores, utilizando los fondos y recursos que deberían destinarse a obras y servicios para la población para transferirlos al pago de la deuda y a los negocios de la banca privada y el capital financiero.
A todo esto se suma los avances contra la Ley de Bosques y los negocios inmobiliarios que imponen un nuevo uso de los suelos, eliminando el drenaje natural de las ciudades y agravando las condiciones para producir futuras inundaciones, que se combinan con el colapso de la infraestructura de desagües y cloacas, provocando un daño mucho peor al de una ya difícil acumulación de agua.
Este gobierno hace todo lo posible por contribuir con las inundaciones y estragos naturales, agravando los mismos y dejando a la población a la deriva y la posibilidad de catástrofes mayores. Una orientación que privilegia el lucro capitalista por sobre los derechos de la población y el ambiente, como quedó de manifiesto con la reciente sanción de la modificación de la Ley de Glaciares para beneficiar a un puñado de multinacionales mineras.
Estamos ante un gobierno enemigo de los trabajadores y del ambiente, que hay que derrotar para hacer pasar nuestras reivindicaciones urgentes, como las obras públicas necesarias para evitar nuevas inundaciones y el correcto funcionamiento del SMN para prevenir y alertar las catástrofes climáticas.




