Políticas
12/2/2026
El gobierno obtuvo media sanción de la reforma laboral con el pacto con los gobernadores y la CGT
El proyecto pasó en el Senado con una fuerte movilización en las afueras del Congreso que fue reprimida violentamente.

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Patricia Bullrich en el Senado.
El gobierno nacional obtuvo este miércoles 11 en el Senado media sanción del proyecto de reforma laboral, luego de varias reformas pactadas con la oposición patronal, los empresarios y la burocracia sindical de la CGT y de una fuerte represión contra los manifestantes en las inmediaciones del Congreso de la Nación. El sindicalismo combativo, piqueteros y jubilados movilizaron contra la reforma y adelantaron la continuidad del plan de lucha para que el proyecto esclavista de Milei no prospere en Diputados.
La media sanción de la Ley de “Modernización Laboral” obtuvo 42 votos a favor contra 30, como resultado de las gestiones oficialistas con los bloques aliados y cercanos del Pro y la UCR y con los gobernadores y sectores peronistas que compartieron listas con el kirchnerismo y que ahora entregaron -nuevamente- a los trabajadores a cambio de negociaciones y cabildeos por “coimas institucionalizadas” con el envío de recursos y otros beneficios a sus provincias.
Entre las modificaciones del proyecto originario se destacan la caída del artículo que reducía Ganancias para las sociedades –que afectaba particularmente a la caja de los gobernadores; la continuidad de los aportes compulsivos en favor de la burocracia sindical y de los descuentos sindicales por nómina; la no afectación del 6% destinado a las obras sociales; se posterga por seis meses la derogación de los estatutos profesionales, como el de periodistas; se reduce al 50% el salario del trabajador por enfermedad inculpable y al 75% en caso de que la incapacidad no resultara de una acción voluntaria y riesgosa; se aminora la carga patronal sobre el financiamiento del Fondo de Asistencia Laboral (FAL); se habilita a que las patronales "pacten" el pago de salarios en especie (como en el siglo XIX); etc.
Lo que sí quedó dentro del proyecto es el paquete de medidas antiobreras, como la disminución de las indemnizaciones por despido y la posibilidad de pagar sentencias en cómodas cuotas, limitaciones al ejercicio del derecho a huelga, "salarios dinámicos" para superexplotar a los trabajadores, extensión de la jornada laboral y desconocimiento de las horas extras, mayor fraccionamiento de las vacaciones, cambios en el régimen de accidentes de trabajo que desfavorecen al trabajador, implementación del FAL para facilitar despidos y eliminación de impuestos para las patronales, entre otros.
Además, el gobierno introdujo por la ventana un anexo con el propósito de obtener el pase de la Justicia Laboral del actual fuero nacional a la Ciudad de Buenos Aires, en la búsqueda de intervenir para limitar las sentencias en favor de los trabajadores desmantelando los juzgados y las salas de la Cámara Nacional del Trabajo para pasar los expedientes al control de los jueces propios. Una cuestión no exenta de controversia, cuando el trámite debió haber implicado la ampliación del temario de las sesiones extraordinarias, ingreso formal, tratamiento en comisión y todo el protocolo necesario.
En las afueras del Congreso se manifestaron desde el mediodía, trabajadores en lucha, sindicatos combativos, piqueteros y organizaciones de jubilados, en rechazo a la reforma laboral, con una destacada columna de trabajadores del Hospital Garrahan que partió movilizada desde el hospital, y la confluencia de los sindicatos recuperados que convocaron a parar para enfrentar la ofensiva patronal del gobierno, como el Sutna y la AGD UBA, la Unión Ferroviaria Oeste, Ademys y Comisión Interna de No Docentes de Sociales-UBA, , entre otros.
La CGT, por su parte, realizó una convocatoria de compromiso, negándose previamente a la convocatoria al paro activo y llegando al tratamiento en el Senado con un acuerdo con el gobierno para mantener sus privilegios de casta, sin convocatoria alguna a ganar las calles ni a ofrecer resistencia o lucha ante la avanzada patronal más importante de los últimos años contra el movimiento obrero.
El gobierno nacional buscó desalojar las inmediaciones del Congreso con una fuerte represión policial para intentar abortar cualquier respuesta colectiva al avance de esta ley nefasta, apoyándose en el virtual abandono de las calles de la burocracia cegetista que se explicó por las modificaciones de última hora que beneficiaron a la casta sindical.
La media sanción obtenida por el oficialismo en el Senado obliga a los trabajadores a redoblar todos los esfuerzos para hacer crecer la movilización y la acción independiente para derrotar la reforma laboral antiobrera, sin ninguna expectativa en la burocracia cegetista traídos y cómplice del gobierno. Hay que extender el debate en los lugares de trabajo para que crezca el rechazo a la sanción de esta ley nefasta, con la movilización popular, el paro activo y la huelga general contra este gobierno patronal y sus colaboradores.




