03/02/1993 | 382

El gobierno tiene la culpa

El triple choque de micros ocurrido en Santo Tomé que costó más de 60 vidas, constituye el más grave accidente carretero de la historia de nuestro país.


Los motivos de fondo para este tipo de accidentes hay que buscarlos en la política del gobierno. La característica de la gran mayoría de los afectados era su condición humilde. Ante la virtual desaparición del tren, que además de ser un transporte seguro era mucho más barato, miles de trabajadores han comenzado a viajar en lo que se llama micros “truchos» o «compañía» do segun­da Latos cobran un 30 por ciento menos que las empresas de línea, las que además están saturadas en la temporada pues reciben a los pasajeros que tradicionalmente viajaban en pullman en el ferrocarril y que le disparan al viaje en avión ante el derrumbe de Aerolíneas y la inseguridad de sus viajes La política de las “privatizaciones» es así uno de los componentes principales de estos accidentes, pues arroja “inevitablemente» a miles de trabajadores a este transporte de segunda línea.


La misma política de las “privatizaciones” es la causante del estado de la ruta 14 donde se produjo el accidente “Además los fun­cionarios comentan Uy qué tragedia, pero no dicen nada del estado de la ruta 14. Está en muy malas condiciones, quedó así después de las inundaciones» (una pasajera, Crónica 12/1/93). Como en todo lugar donde la ruta no se ha “privatizado” el abandono de la responsabilidad del Estado sobre la mantención de la misma es total, así «fuerza” la entrega a los “piratas del as­falto” del peaje. Esto se aprecia hasta en la propia ruta 9, una de las principales del país, la ruta empieza a ser ruta allí donde empiezan las concesiones de peaje.


Micros “truchos” y “tours de compras”


El abaratamiento del pasaje de los “truchos” se hace a costa de los trabajadores que viajan y de los que manejan. A los cho­feres se los explota especialmente con jor­nadas de hasta 14 horas sobre el volante, con calores que en el norte son insoportables (en la mayoría de los casos sin tener aire acondicionado). En los micros “truchos», para abaratar costos se ha impuesto la política que el gobierno, bajo el nombre de flexibi­lidad» laboral, quiere imponer a todos los trabajadores de la UTA, la de sacar el acompañante que alivia la superexplotación de los trabajadores del volante. En defensa de los trabajadores debemos decir que ni siquiera son responsables de la velocidad de los vehículos, pues esta decisión es de la empresa.


La condición humilde de los muertos desnuda la verdad de los llamados «tours» de compras Estos sólo encubren al contra­bando hormiga de los desocupados La falta de trabajo y la descalificación brutal de la mano de obra arroja al pueblo a estos «tours «, y esto también es responsabilidad del gobier­no.


Aunque durante algunos días, radicales, peronistas, y la misma Iglesia levanten pol­vareda sobre la tragedia, la responsabilidad de estos accidentes es de los que ejecutan políticas que destruyen aviones, ferrocarriles y rutas para que un puñado de explotadores se queden con todo a costa del sudor y la sangre del pueblo. Hay un responsable directo de esta tragedia, el gobierno, que sin embargo no está en el banquillo de los acusados.

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