Políticas

23/6/2022

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XXVIII Congreso del Partido Obrero

El lanzamiento de una gran campaña política por una salida de los trabajadores a la crisis nacional

La comisión de situación política del Congreso del PO

Imagen de archivo

La comisión de situación política del Congreso del PO refrendó la necesidad de construir un movimiento popular con banderas socialistas

La comisión que debatió la situación política nacional resolvió impulsar una gran campaña en todo el país para postular una salida de los trabajadores a la crisis, apuntando a construir un movimiento popular con banderas socialistas ante el fracaso de los sucesivos gobiernos capitalistas, y en particular del peronismo, que hoy no tiene más para ofrecer que ajuste y entrega para pagarle al FMI.

El Partido Obrero viene de ser protagonista de masivas movilizaciones piqueteras y el reanimamiento de aguerridas luchas contra la pulverización del salario. En estas luchas está en germen la ruptura con el peronismo, que ha llevado a la clase trabajadora a una situación crítica. La base para fortalecer a la izquierda en la lucha por una salida de los trabajadores a la crisis está en movilizar políticamente todo este activismo que viene luchando en los barrios y los lugares de trabajo. La consigna de un movimiento popular con banderas socialistas le da un rumbo a este objetivo, planteando la necesidad de superar al peronismo, que se agotó como canal para los reclamos de las y los trabajadores.

La consigna no apunta a disolver un planteo de clase en un movimiento policlasista, sino de organizar a la clase obrera y ganar el apoyo de todos los sectores sociales afectados por el ajuste y la crisis. El rumbo pactado con el Fondo está destruyendo los ingresos populares y hundiendo a la economía nacional en la recesión y una fuga de capitales tan gruesa como las rentas “inesperadas” de grandes sectores capitalistas.

La tenaz lucha del Sutna refleja este contraste entre empresas que embolsan negocios millonarios y un colectivo obrero organizado que se planta por una recomposición salarial, ante la complicidad del gobierno y la negativa de la CGT a convocar a cualquier acción de lucha. Lo mismo vale para las paritarias estatales a la baja, cuando varias provincias registran superávits fiscales.

Se resolvió llegar a más de 2.500 fábricas, barrios y lugares de trabajo de todo el país, con un plan de agitación política y el manifiesto que interpela a los laburantes. El propio sujeto de la campaña es ilustrativo del carácter de la misma, porque será llevada adelante por el Partido Obrero junto a miles de militantes del Polo Obrero, activistas de agrupaciones sindicales clasistas, jóvenes que se organizan contra el desmantelamiento educativo y la precarización laboral, luchadoras del movimiento de la mujer o de asambleas socioambientales.

El congreso discutió también salir a enfrentar la criminalización de las luchas, que crece de la mano del ataque al movimiento piquetero, que tiene en el Partido y el Polo Obrero un blanco predilecto. Valoró la enorme movilización contra las detenciones de Gerardo Morales en Jujuy y resolvió una campaña por la absolución a Arakaki y Ruiz, y por el desprocesamiento a todos los luchadores populares.

Unimos estos planteos a la necesidad de un paro nacional y un plan de lucha contra el ajuste que ha quedado sellada en la agenda pública. Contra la vehemencia antipiquetera de todas las formaciones políticas -como vino a confirmar el discurso de Cristina Kirchner en la CTA-, el PO se propone hacer de cada asamblea del Polo Obrero una tribuna para organizar no solamente la lucha por trabajo y un seguro universal al desocupado, sino por cada uno de los problemas que aquejan a las barriadas, como la falta de vivienda o la violencia hacia las mujeres.

Vamos a convocar asambleas y charlas en todo el país e inclusive actos para culminar en un acto masivo. La diputada nacional Romina Del Plá y el legislador porteño Gabriel Solano fueron votados como voceros centrales de esta campaña, junto a referentes provinciales como Néstor Pitrola en suelo bonaerense.

El congreso discutió también salir a explicar y combatir políticamente la agenda de la burguesía que, frente al agotamiento del intervencionismo estatal, plantea un ataque reforzado contra la clase obrera, con propuestas como la dolarización, la reforma laboral, nuevas reformas jubilatorias o una nueva tanda de privatizaciones. Son las propuestas que levantan los foros de Idea, donde concurren Milei o Bullrich, pero también el ministro Guzmán, a quien sostiene por el momento el gran capital y el imperialismo.