15/11/2021

El Luna Park de Milei, con contenido explícito de fascismo

Definiciones políticas y escándalos, tras la elección del domingo.

El eufórico búnker de “La Libertad Avanza”, tras el buen resultado electoral logrado el domingo, se vio empañado cuando un custodio amenazó con desenfundar un arma frente a la concurrencia. Fue en medio de un incidente en el público. Según el diario La Nación, un presente al que le habían robado el celular intentaba trepar al escenario, lo que motivó la reacción del agente. Tomaba entonces la palabra Victoria Villarruel, diputada nacional electa y abogada defensora de genocidas, presentada como la “dama de hierro”, por comparación con Margaret Thatcher (emblema del neoliberalismo y la destrucción de los derechos de la clase obrera inglesa).

Javier Milei, el jefe del espacio, optó por descargar las culpas sobre el custodio: “cada cual es responsable de sus actos”, dijo. Tampoco se hizo cargo de la presencia de un militante envuelto en una bandera confederada, o sea de los partidarios del racismo y la esclavitud en Estados Unidos (¡viva la libertad!). El “león” del liberalismo dijo que si hubiera advertido su presencia, lo habría sacado él mismo a patadas. Pero ese seguidor suyo dijo en un pequeño reportaje que era partidario de Trump y Bolsonaro, dos figuras políticas que Milei defiende abiertamente. El candidato liberal se deslinda de las consecuencias de sus planteos y de su fascismo al estilo de un Micky Vainilla, el logrado personaje de Diego Capusotto.

Además de la bandera confederada, se vieron distintivos amarillos, con la figura de una serpiente enroscada a modo de ilustración, similares a los empleados por milicias ultraderechistas estadounidenses. Y se escuchó repetidamente el canto de “¡basta de negros!”. Por lo demás, en la celebración no faltó ninguno de los elementos de la liturgia liberal, como la entonación colectiva, en un gran rezo, de la definición del liberalismo según Alberto Benegas Lynch (h); e incluso la resignificación arbitraria de clásicos del rock, para adaptarlos a la estrechez de los objetivos “libertarios”. Así, se lo vio a Milei bailando al son de la canción “Se viene el estallido”, de la Bersuit Vergarabat.

La fuerza política del economista Javier Milei, “La Libertad Avanza”, logró el 17% de los votos en la Ciudad de Buenos Aires. El crecimiento de casi cuatro puntos con respecto a las Paso le permite coronar dos diputados nacionales y cinco legisladores porteños. Es un emergente político por derecha de la crisis, que basó su desarrollo en críticas a la “casta política”, una categoría en la que el dirigente es más que cuidadoso de no incluir a figuras claves del régimen, como Mauricio Macri y Patricia Bullrich, dado que no descarta una convergencia política con ambos.

En la celebración de los resultados en el Luna Park, el diputado electo sostuvo que hay un gran desequilibrio fiscal y monetario y que “estamos al borde de la catástrofe. Hay que hacer un ajuste, pero no lo van a pagar los honestos, no lo va a pagar el sector privado, lo va a tener que pagar la casta política”. Milei no hizo referencia a la principal fuente de exacción de recursos del país: el pago de la deuda, que está en la base de todo el desquicio económico. Como ningún ajuste del gasto político sería suficiente para compensar los graves desequilibrios de la economía, y los liberales rechazan ajustar al “sector privado” (léase, los grandes grupos empresarios), la única conclusión posible del planteo de Milei es un ajuste contra las masas. El Frente de Izquierda – Unidad sostiene un planteo antagónico: que la crisis la paguen los capitalistas. No pago de la deuda externa, prohibición de despidos, nacionalización de la banca y los recursos estratégicos de la economía bajo control obrero.

Los presentes cantaron contra el jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta, pero no hubo críticas contra Macri y Bullrich, a quienes el principal referente del espacio volvió a elogiar después de emitir su voto. De este modo, Milei aparece terciando y cotizándose en la interna de Juntos por el Cambio hacia el 2023. Así, el discurso contra la “casta” se vuelve una impostura. Más aún: pocos días antes de la elección, el jefe de “La Libertad Avanza” compartió un acto en La Rioja con Martín Menem, sobrino del expresidente, para patrocinar su candidatura a diputado provincial. Milei aún considera al fenecido mandatario como el mejor de la historia. Pero si este fue símbolo de algo, además de entrega del país, es precisamente de corrupción, nepotismo y “casta”.

La gran elección del FIT-U confirma un fenómeno simétricamente opuesto al del economista neoliberal, el desarrollo de una alternativa por izquierda frente a la crisis, esta sí independiente de todas las variantes del espectro patronal.

La disputa está abierta.