23/12/1999 | 651

El mito de las rebajas

El diario La Nación (16/12) se encargó de desmitificar parcialmente la publicitada y cacareada rebaja de las tarifas telefónicas. Veamos:


La rebaja involucra los abonos telefónicos: Para las empresas, el abono disminuye entre 6 y 7 pesos por mes. Para «las casas de familia, la rebaja no es tan clara ni tan fácil de implementar: será sobre el consumo de comunicaciones urbanas (locales) en aquellas casas que adhieran a determinados planes». Según Ambito Financiero (15/12), como la rebaja sólo se realiza sobre las llamadas locales, «el impacto de la reducción de tarifas será del orden del 2 a 2,5% sobre el total consumido (impuestos incluidos)». Y aún así, dependerá de la suscripción de planes especiales.


 El acta entre las empresas y el gobierno especifica «que se trata de un adelanto de las rebajas que por el método conocido de ‘price cap’ las telefónicas deben hacer todos los años (el año pasado fue del 4% y este año del 5% de las ventas telefónicas). Así, toda la rebaja no es más que un adelanto en apenas pocos meses de una disminución que ya estaba pactada.


Se rediseñará el abono para los usuarios de bajo consumo (jubilados y casas de familia que no superan los 12 pesos en llamadas al mes) que disponen de un descuento del 50%. «Las telefónicas reclaman que se revise este sistema para que no aumente el número de usuarios de bajo consumo».


Con todo, lo más importante es lo que no figura en el acta. El gobierno se comprometió a restablecer y ampliar el sistema de pasantías que le permite a las telefónicas disponer de mano de obra barata. El Ministerio de Trabajo ya anunció que revisará la ley sancionada en octubre que limita las pasantías universitarias a un año y en jornadas de 4 horas diarias. Las empresas, en especial las telefónicas, quieren jornada completa y sin límites.

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