12/07/2007 | 1000

El MST cruzó la línea

El MST presentó sus candidatos para las elecciones de Santa Cruz: el abogado Dino Zaffrani y el periodista Daniel Gatti, como candidatos a Gobernador y Diputado Nacional, respectivamente. Llamativamente, en una provincia donde la rebelión popular tuvo como impulso fundamental la lucha de los trabajadores contra la miseria salarial K, ninguno de sus candidatos proviene de alguno de los sectores gremiales que salieron a la huelga (hasta la UCR lleva como candidato a diputado al secretario general de los legislativos). Zaffrani y Gatti son dos profesionales centroizquierdistas.


“Sin justicia es imposible que el ciudadano o cualquier tipo de investigación pueda llegar a resolverse (…) Cualquier proceso de cambio tiene que tener como primer elemento la transformación de la justicia y en segunda instancia un manejo transparente con los fondos de Santa cruz” (Opi Santa Cruz, 8/9). Esta frase no pertenece a Elisa Carrió sino al periodista de la “Nueva Izquierda”. Este planteo… de izquierda no tiene nada; es un planteo liberal. De lo que se trata, para un socialista o alguien realmente de izquierda, es de transformar el carácter de clase de la Justicia, no de su ‘transparencia’; para lo cual hay que barrer con el régimen político y social que promueve toda clase de injusticias contra el pueblo trabajador.


Democratizando al capital


El mismo Gatti, en la presentación de candidatos del MST, “hizo hincapié en la necesidad de romper con la cartelización de la obra pública en la provincia para terminar con el monopolio comercial y redistribuir el ingreso de manera más equitativa” (ídem). Hace unas semanas, Eduardo Costa, un empresario que se postularía en la interna del radicalismo y amaga a ser el candidato de la Coalición Cívica de Carrió, hizo la misma denuncia, porque perjudica a los capitalistas que están excluidos de los negocios de Kirchner. Para la “Nueva Izquierda” no habría que luchar contra el régimen capitalista, sino repartir el capital de un modo diferente.


La pretensión de que democratizando los negociados de la obra pública —que hoy concentra la camarilla asociada a Kirchner—, se redistribuiría el ingreso, no es nueva, ni de izquierda. Hace muchos años lo propuso el Frenapo, y muchísimo antes Bernstein, el padre del revisionismo. La característica insuperable del capitalismo es la concentración de ese poder social, el capital, en menos manos; para cambiar esa tendencia y redistribuir los ingresos hay que expropiar al capital.


Entrega petrolera


Gatti planteó “la necesidad de rediscutir los convenios con las multinacionales para evitar perjuicios al Estado: los niveles de ingresos de Santa Cruz, en comparación con los márgenes de ganancia de las petroleras son realmente abismales” (ídem). La “Nueva Izquierda” ¡no plantea la nacionalización del petróleo! Tan sólo “rediscutir los convenios”, es decir, seguir con la privatización petrolera.


La “Nueva Izquierda ” copia servilmente la posición del radicalismo provincial… que fue cómplice del kirchnerismo en la entrega de los recursos de la provincia.


A confesión de parte…


“Después de tantos años de comentar cómo se roban el dinero de los trabajadores y no se trasunta ni en acciones judiciales ni acciones políticas, creo que es la hora que uno se implique en los temas” (ídem). Gatti reconoce que durante “tantos años” se limitó a mirar y a “comentar” mientras otros luchaban. Precisamente desde esta condición, el MST lo eligió como candidato para oponerlo al FUT-PO.


¿Candidato nuevo? Lista se alquila


Dino Zaffrani ya fue candidato en una elección pasada al Consejo de la Magistratura, por la lista del Movimiento Federal Santacruceño de Arturo Puricelli, el referente menemista de la provincia, hoy devenido kirchnerista al frente de Fabricaciones Militares. La construcción de la “Nueva Izquierda” en Santa Cruz es una acción patronal del MST, que no contiene nada "nuevo".


Clericalismo


Zaffrani y Gatti “confirmaron que continúan dialogando con diferentes sectores, como la Iglesia y juntas vecinales, para conformar un frente” (ídem). Esto en Santa cruz tiene un destinatario concreto, porque Juan Carlos Romanín, el obispo de Río Gallegos, fue el verdadero autor ideológico de la política que siguió a lo largo de toda la huelga la dirección de la Adosac; el cura fue, durante todo el curso de la lucha, un factor de desgaste y desmovilización de los maestros y los demás gremios en lucha. Estos son los aliados que busca el MST.


El sectarismo de la nueva (vieja) izquierda morenista


Desde esta posición burguesa, capitalista, que trafica el último resabio de socialismo, el MST propone “una nueva izquierda en Santa Cruz”. Es un ataque al FUT-PO desde la derechización; ataca nuestro carácter obrero y socialista. La “Nueva Izquierda” es un pasaje al otro lado de la barricada.

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