27/12/2017

El nuevo jefe de la Policía de la Ciudad: de la dictadura al homicidio de un hincha

Prontuario de Carlos Kevorkian. Su segundo será Gabriel Berard, responsable del operativo represivo en Plaza Congreso.
Por Tomás Eps @tomaseps

Luego de la crisis producida en mayo por la salida de José Potocar de la Jefatura de la Policía de la Ciudad –cuya implicación en redes de coimas y extorsiones mostró la continuidad de los entramados criminales de la Federal y la Metropolitana en la Capital Federal–, hoy el jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta anunció que esa vacante sería ocupada por el actual subjefe, Carlos Kevorkian.


El vigilante en cuestión pasó cerca de 40 años en la Policía Federal –desde 1971 a 2008–, con un prontuario represivo de punta a punta. “Kevorkian supo ir a bordo de esos vehículos [los Falcon verdes] durante sus años mozos en la Superintendencia de Seguridad Federal, el brazo ‘antisubversivo’ de la Policía Federal” (Tiempo Argentino, 1/7), participando de la represión a los luchadores populares durante los años de Lanusse, el gobierno peronista y la dictadura del ’76.


En 2005, en tiempos del kirchnerismo y ya con el cargo de Comisario Mayor, Kevorkian fue responsable de un operativo represivo acometido por la Federal contra la hinchada de Defensores de Belgrano en un partido de fútbol, en la cual el joven Fernando Blanco (de 17 años) recibió una brutal golpiza por parte de la policía por la que murió días después. El represor se hizo con la impunidad del crimen, como se ha vuelto ley en estos casos, luego de que pesase sobre él un sumario disciplinario de la Federal por irregularidades en el operativo y una causa judicial de la que fue sobreseído.


La víctima fue uno de los numerosos hinchas golpeados con manoplas de hierro por la Guardia de Infantería y por agentes de civil “mientras les realizaban un pasillo chino (esa especie de desfiladero humano en el que se circula en un solo sentido y sin posibilidad de salir, para pegarles con lo que se tenga a mano)” (Página12, 3/5/09), sufriendo fracturas de cráneo, contusión cerebral y hemorragia meníngea. La participación directa de Kevorkian en esto fue más que probada: “se constató mediante una filmación periodística que Kevorkian, vestido de civil, amenazó a los hinchas de Defensores que salían del partido contra Chacarita. “Te hago cagar a palos, ¿cuál es el problema?”, dijo el letrado [Juan Carlos Pinto, abogado de la familia Blanco] que el policía le espetó a un simpatizante del club a la salida del estadio de Huracán” (ídem).


Con tales antecedentes, el hombre viene realizando una exitosa carrera de la mano del macrismo, luego de su retiro de la Federal: en 2009 fue designado entre los primeros cargos de la Policía Metropolitana (coordinador general y superintendente de Investigaciones), y con la creación de la fuerza sucesora se ubicó como subjefe –que, luego de la renuncia de Potocar, constituía el más alto cargo del escalafón policial. El agente habría sido “rescatado” para la Metropolitana por el repudiado “Fino” Palacios (Diario Registrado, 5/4/11), a quien Macri nombró en su momento como líder de la fuerza pese a encontrarse procesado por encubrimiento del atentado a la AMIA.


La designación propuesta no deja lugar a dudas sobre la continuidad en la ciudad de las políticas de represión y persecución contra la movilización popular y de brutalidad policial, que en estos días se han visto profundizadas a lo largo del país. De hecho, Rodríguez Larreta anunció como nuevo subjefe de la Policía de la Ciudad a Gabriel Oscar Berard (actual superintendente de Operaciones), responsable del amplísimo operativo represivo librado el día jueves para hacer pasar la votación de la reforma previsional.

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