Políticas

18/9/2003|817

El Partido Obrero a la Legislatura de Córdoba

La elección de intendente de la ciudad de Córdoba está definida. Una encuesta independiente publicada por el diario La Voz del Interior (7/9) establece que Juez, el ex fiscal anticorrupción de De la Sota, aventaja a Keegan por 34 puntos (49,3 a 15,7%) y que la Ucr no llega al 3%. Ambos partidos tradicionales están pagando el costo de sostener a Kammerath, el intendente saliente, contra viento y marea. Pero eso no es todo, ni mucho menos.


Luis Juez es un fraude (exitoso). Puntero y operador del cavallismo, cuestionado funcionario, fue un político segundón del régimen que ahora se disfrazó de honesto antisistema. Vio por TV el "que se vaya Kammerath", pero usa para él el cuestionamiento popular al régimen político. No promete un plan de medidas de gobierno, repite que hará "lo que los vecinos decidan".


De la Sota podría perder la mayoría en la Legislatura, clave para la estabilidad de su segundo mandato, y promueve el corte de boleta contra sus candidatos municipales. Según la misma encuesta, para legisladores y en Capital, la lista de Juez tiene 17% contra 9% de la coalición oficialista y el 3% de la Ucr, con un 60% de indecisos. Aun pulverizado, el radicalismo viene ganando varios comicios municipales y los medios periodísticos coinciden en asignarle chance de ganar algunos departamentos del interior.


Pero Juez no es sólo un segundón que acertó un pleno en la ruleta. Desde un mes y medio atrás, un fuerte sector de la burguesía provincial financia su campaña electoral y se incorporó a sus listas: el vicepresidente de Volkswagen; el presidente de los expendedores de combustible; el ex secretario de Agricultura y Ganadería de Duhalde y líder de los grandes productores rurales del sur provincial; entre otros.


De la Sota constató que el 52% obtenido en junio para gobernador se había hecho humo y quiso pilotear la campaña electoral promoviendo un crédito brasileño para importar 450 ómnibus de transporte público de la Capital y con una ley de promoción industrial muy pobre de fondos. Pero quedó desguarnecido bajo el fuego cruzado de Iveco (Fiat Camiones), Mercedes-Benz, los autopartistas, los industriales metalúrgicos, la UIA, los industriales de Córdoba, Villa María, Río Tercero y San Francisco, y los funcionarios de Kirchner (hasta el vicegobernador Schiaretti intentó desmarcarse).


Aun con el alto porcentaje de indecisos y por la escasa difusión que ha tenido la elección legislativa (no puede establecerse una tendencia firme), para los partidos chicos - y el propio Partido Obrero - , la posibilidad de obtener bancas de legisladores dependerá del grado de corte de boleta. Los votos para legislador parecen mayormente sin dueño, pero hay que disputarlos firmemente para ganarlos.


La Mediterránea volvió a decir a gritos (LVI, 8/9) lo que todas las cámaras y sectores capitalistas sostienen mientras pelean por los dineros públicos: deben seguir congelados los salarios públicos (y privados) y las jubilaciones, y no incrementarse los gastos asistenciales y sociales (s alud, educación). Estos tipos tienen tonada cordobesa cuando hablan y se llaman Pagani, Felippa, Urquía, Merino, Alonso, Rabat; pero actúan como Kohlers y Krueggers cuando se trata de las necesidades postergadas de los trabajadores.


Se avizora entonces un próximo escenario de mayores crisis políticas y grandes luchas. Salas legislador, Meta Partido Obrero en la Legislatura y el Concejo Deliberante no son avisos de ocasión. Una bancada obrera daría mayor potencia a esas luchas.


Nos delimitamos de Kirchner, De la Sota, el oportunista Juez y el capital. También de los socialistas ex-delarruistas convertidos en alcahuetes, como Laura Sesma. La presente acción política (también la electoral) del PO encuentra sustento en la fuerte riña provincial entre burgueses y la declinación delasotista, porque estos son síntomas de lo que será el fracaso de la tentativa de recomposición política y económica capitalista de la mano de Kirchner.


Que los miles de trabajadoras y trabajadores del Polo Obrero conquistemos, junto a los militantes del Partido Obrero, los votos necesarios para que Eduardo Salas entre a la Legislatura.