24/08/2017 | 1471

El Polo Obrero, baluarte en la campaña del FIT


La participación del Polo Obrero en la campaña electoral del FIT se ha destacado por su masividad y firmeza. Los compañeros explicaron en cada barrio qué es el Frente de Izquierda y quién lucha en forma consecuente para enfrentar un ajuste macrista que ha hecho crecer el hambre y la pobreza. Pero también se delimitaron del kirchnerismo, quien intenta colocarse como opositor al ajuste, pero dejó el saldo de 11 millones y medio de pobres. Además, es quien hoy comparte el ajuste oficial con sus votos en el Congreso y a través de sus intendentes y gobernadores. La enorme campaña culminó con más de 2.000 fiscales del Polo Obrero, en Gran Buenos Aires, Capital Federal, Chaco, Córdoba, Mar del Plata, Tucumán, Misiones y Mendoza.


 


La lucha por una alternativa política


 


En el acto de apertura del plenario nacional de delegados del Polo Obrero, Néstor Pitrola planteó que “la lucha por el pan no está divorciada de la lucha por el poder”, conclusión que caló hondo en las asambleas. El Polo Obrero dio una batalla enorme contra el gobierno de Macri, quien junto a la ministra Carolina Stanley han conformado una burocracia piquetera con la CCC-CTEP y Barrios de Pie. Este triunvirato, en unidad con la CGT, ha firmado una tregua indefinida con un gobierno que ni siquiera ha cumplido con los compromisos de la “emergencia social”.


 


La pelea se planteó también en el campo electoral. Barrios de Pie cerró lista con Massa en varios lugares en el país. Sólo por una cuestión de cargos no cerró en la provincia de Buenos Aires con Felipe Solá, quien gobernaba la provincia cuando ejecutaron a Kosteki y Santillán. La CTEP fue detrás de Randazzo. Sectores del Evita fueron con CFK. No debe extrañarnos que aquellos que entraron en la tregua con el gobierno formen parte de las listas de los ajustadores. En definitiva, los diputados del Movimiento Evita dieron quórum para que se vote la ley antiobrera de ART, como prenda de cambio para que se apruebe la Emergencia Social. En Córdoba, el Polo emitió un llamamiento a las bases del movimiento piquetero para invitarlos a votar al FIT, lo que nos ligó a un grupo de Barrios de Pie en la localidad de La Calera y en Unquillo, y un grupo de La Dignidad (en la CTEP) fiscalizó también para el FIT. En varias asambleas bonaerenses del Frente Popular Darío Santillán se discutió el voto al FIT contra el apoyo oficial a la lista de Pino Solanas.


 


Barrio por barrio, casa por casa


 


Para la campaña sacamos un volante con las razones por las que el Polo Obrero llama a votar al FIT y colocando candidatos en todo el país. Esta campaña ha reforzado al Polo como organizador del conjunto de los reclamos populares más allá de las reivindicaciones más inmediatas. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, las compañeras se encuentran a la cabeza de la lucha contra las redes de trata y la desaparición forzada de mujeres, como lo viene retratando la pelea junto a la familia de Nadia Rojas. En Córdoba protagonizamos la lucha de las familias del barrio Cabildo, que conquistaron la construcción de 200 viviendas. En Misiones, donde agrupamos a más de 1.500 compañeros en Eldorado y nos estamos extendiendo a otras localidades con guarismos electorales que llegaron hasta el 20%, el Polo Obrero jugó un papel enorme en la pelea por la salud pública. En Lomas de Zamora enfrentamos la represión policial en los barrios y dimos una lucha por la libertad del joven Ezequiel Márquez, a quien metieron preso en una razzia policial.


 


Se realizaron caminatas en por lo menos 30 barrios del conurbano con los candidatos del FIT. En La Matanza se desarrolló una enorme actividad en el Km 47 con más de 500 compañeros, donde participaron Eduardo Belliboni, Guillermo Kane y Gabriela de la Rosa (dirigentes del PO y candidatos por el FIT). Hicimos un acto con casi 150 personas en Presidente Perón con Néstor Pitrola, donde estamos organizados en once de los 18 barrios. Todas las actividades se difundieron con videos caseros, realizados por los compañeros que llevaban adelante la agitación.


 


En las actividades quedó claro el grado de desidia por parte del gobierno actual y los anteriores: no hay cloacas ni desagües, faltan tendidos eléctricos y abundan las inundaciones, no hay salitas de emergencia ni asfalto en muchos casos.


 


En Chaco, donde por primera vez un obrero ingresó en el Parlamento, Aurelio Díaz, la campaña permitió reabrir asambleas en Pampa del Indio y Plaza, además de Resistencia. En Mendoza pusimos en pie, meses antes de la elección, un congreso por la tierra y la vivienda, donde participó Soledad Sosa, ligando al Polo a un gran número de activistas y estableciendo los ejes de una plataforma política.


 


Un enorme desafío


 


Llamamos a las bases del movimiento piquetero a votar al Frente de Izquierda en octubre, a partir de nuestros reclamos históricos: la pelea por el pase a planta de los precarizados, contra los despidos y por el salario igual a la canasta básica familiar, por la salud y la educación públicas, por el #NiUnaMenos y el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Tenemos el desafío de sumar a gran cantidad de activistas que participaron de la campaña, que aún no están en las filas del Partido Obrero, como militantes que luchan por un gobierno de trabajadores.

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