26/03/2020

El primer caso autóctono de Covid-19 es un trabajador docente

El día 23 de marzo, un profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA dio positivo por Covid-19. El docente, según se informó desde la unidad académica, había tomado dos exámenes orales en las últimas semanas. Se trata del primer caso no importado de Covid-19, paradigmáticamente se trata de un trabajador docente que tan sólo hasta unos días previos a que se dictara la cuarentena obligatoria estuvo cumpliendo funciones laborales tomando exámenes orales en la facultad de Filosofía y Letras (UBA), dado que en dicha casa de estudios no se habían aún suspendido los exámenes y/o demás actividades presenciales. Una demostración más de la demora en la decisión de suspender clases en todo el país y en todos los niveles educativos, pese al avanzado estadio de la pandemia, y cuando ya se conocía la experiencia negativa en otros países por la demora en tomar este tipo de medidas.


La oficialización del diagnóstico llegó el día 23 cuando el Malbrán dio a conocer su test. Fue el propio docente quien comunicó la noticia a su cátedra y a los directivos. La respuesta institucional de la Facultad fue deslindarse de toda responsabilidad a través de un comunicado oficial: "Al momento de concurrir a la Facultad, el paciente no tenía sospecha de contagio de Covid-19", aseguran desde la institución. En el comunicado también remarcan que se tomaron las medidas de prevención necesarias en la institución ante el conocimiento de la situación “se han tomado las medidas de prevención indicadas por las autoridades de Salud. Todxs lxs docentes, no docentes y estudiantes que estuvieron en contacto con él durante esos días han sido informadxs sobre los cuidados a seguir, de acuerdo con las indicaciones del servicio de infectología de la Universidad”.



Lo que el comunicado y las autoridades de la Facultad omiten es que el docente efectivamente había realizado una consulta porque tenía síntomas asociados con el Covid-19, pero que su sintomatología no fue tomada como un posible caso de riesgo dado que no presentaba cuadro febril y por tanto fue desoído el pedido del compañero que solicitó se tomara una muestra para realizar un test.



El caso resulta paradigmático en varios sentidos y expone la vulnerabilidad de los trabajadores frente a la pandemia, en primer lugar la situación del docente de la UBA potencialmente podría haber sido la de todos los trabajadores de la educación que frente al avance de la pandemia fueron expuestos a concurrir a los establecimientos educativos, recordemos que el ministro de Educación, Nicolás Trotta, apenas unos días antes que se decretara la cuarentena insistió enfáticamente con la obligatoriedad para los docentes de concurrir a las escuelas.



La situación del compañero docente infectado también revela otro grave indicador del manejo estatal de la pandemia, la negativa a realizar el testeo que recibió en primera instancia expone la precariedad del sistema de salud y la falta de insumos para controlar posibles casos de contagio, la negativa estatal a un testeo más amplio de diversos sectores de la población expone la lógica del ajuste en tiempos de pandemia.



La cuarentena de Alberto Fernández exculpa al capital y al Estado que superexplota y expone a la enfermedad desde los trabajadores de la salud hasta los sectores más vulnerables sin trabajo. El ángulo del gobierno y su eco mediático son responsabilizar a la población recrudeciendo el aparato represivo del Estado. La experiencia del docente damnificado es significativa, una víctima de la desidia estatal y el disciplinamiento capitalista es expuesto a un extremo riesgo de su salud mientras paralelamente es acusado como responsable de la situación y sometido a un verdadero linchamento mediático. 



El gobierno y la oposición patronal han hecho causa común y cerrado filas en una campaña que busca blindar al régimen político. La mínima crítica se intenta liquidar y sustituir por una persecución de los sectores más vulnerables, quienes sufren directamente los efectos de la pandemia son al mismo tiempo señalados como responsables buscando exculpar al régimen capitalista y sus grandes beneficiarios.



Necesitamos una cuarentena al servicio de las necesidades de la población, con testeos masivos, que no se destine dinero al pago de la deuda y se pongan todos los recursos económicos, financieros, logísticos y productivos, públicos y privados, al servicio de la salud pública, bajo control de comités formados por especialistas y trabajadores.




 

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