Políticas

26/2/2026

El proyecto de GNL de PAE y sus bemoles

Los financistas reclaman garantías estatales.

Southern Energy firma acuerdo para exportar a Alemania 2 millones de toneladas de GNL.

En diciembre pasado el proyecto de GNL nacional más avanzado, denominado Southern Energy, que encabeza PAE con socias como Pampa Energía, YPF S.A., Harbour Energy y Golar (la propietaria de los dos buques licuefactores), firmaron un acuerdo marco para exportar a Alemania 2 millones de toneladas anuales durante un período de 8 años, a partir de fines del año entrante.

Este hecho fue largamente festejado por la prensa y el oficialismo que alardearon que Argentina ingresaba a jugar al mercado mundial de GNL, y de paso mencionaron que este hecho marcaba la potencialidad de Vaca Muerta. Que se trató de propaganda lo marca el hecho que el gas natural para alimentar a los buques licuefactores de este proyecto, por ahora y hasta dentro de algunos años, provendrá del gasoducto San Martín que transporta gas desde las cuencas off shore y de la Patagonia austral. O sea, no será gas de Vaca Muerta.

Apenas tres meses después surge otra noticia que baja a tierra los anuncios. Se trata de un pedido de la empresa estatal alemana que importará el GNL del proyecto, para que el Estado alemán sea garante de las inversiones necesarias para que el proyecto se concrete. En otra palabras el comprador alemán no confía que todo sea como se anunció con bombos y platillos.

Desconfianza inversora

Alemania necesita reemplazar el gas que provenía de Rusia, y una manera de hacerlo es recurrir a diversas fuentes de GNL. Ya cerró contratos con proveedores de EE.UU pero también con Adnoc la empresa de los emiratos árabes.

El volumen de importación de GNL de Alemania crece sin cesar. Y no solo por lo que consume este país, sino porque desde suelo alemán se abastecen otros países como Austria, la República Checa, Suiza y parcialmente a Hungría, Eslovaquia y Eslovenia, ante el cese de la provisión rusa. Ante el acuerdo marco entre el proyecto en Argentina y la empresa estatal alemana SEFE (Securing Energy for Europe) un directivo de PAE dijo que ese contrato reforzaba “la credibilidad del proyecto ante bancos inversores” (Mas Energía 20/2/2026).

Desde el gobierno alemán aclararon que la solicitud de garantías ”no fue presentada por el comprador, sino por entidades financieras interesadas en participar del financiamiento” (Ídem). Es decir, han sido los que tienen que poner los fondos para concretar el proyecto los que desconfían.

No obstante, el gobierno alemán ha dicho que evalúa conceder esa garantía y en caso de incumplimientos trasladar una eventual pérdida al sistema financiero alemán o directamente a los contribuyentes. Las muletas estatales, aquí y en Europa, la terminan pagando los bolsillos de los usuarios.

Pero si los bancos y fondos que deben financiar las obras requieren garantías estatales, proyecta un cono de sombras sobre el proyecto en su conjunto y sobre el otro proyecto de exportar GNL (el que encabeza YPF S.A. y sus socios), que encima ingresará al mercado mundial dos o tras años más tarde que el que ahora provoca el pedido de garantía de los financiadores globales.

El Estado argentino ya puso sus muletas y ahora las extendió sobre inversiones en la producción de hidrocarburos a través del Rigi. Pero si el objetivo exportador genera dudas, tantas prebendas a costa de recursos fiscales que se quita al salario de las y los estatales y jubiladas/os, será un costo patronal que paga la clase obrera y los sectores populares, pero no generará una salida, aún en términos capitalistas, para la crisis de divisas y reservas.

La nacionalización bajo control obrero de toda la industria hidrocarburífera, abre el camino para que el costo patronal lo paguen las patronales y los fondos buitres, y no los sectores populares.

Los obreros de Fate marcan el camino
Pongamos en pie las luchas fabriles contra la reforma esclavista y en defensa de los puestos de trabajo y el salario -
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