Políticas

5/7/2007

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El saqueo minero y la Iglesia

La Iglesia Católica de Catamarca, por una idea que se gestó en el PJ de Barrionuevo, convocó a una mesa de diálogo sobre la problemática minera, que congregó a representantes de La Alumbrera (Xtratta Cooper), de Agua Rica (Xtratta y BHP), a los representantes de la Cámara Minera, a los lobistas mineros José Luis Molina y Sinner (director el primero y secretario de Minería de la provincia el segundo).


Los unos y los otros


En las seis reuniones quedó muy claro que quienes tenían "toda la certeza" eran los geólogos de la Universidad de Catamarca, los ingenieros en mina, los empresarios, los estudiantes de Ingeniería en Mina y los de Geología. Promediando la tercera reunión el obispo pidió pruebas de los "supuestos daños que denuncian los ambientalistas"; a la siguiente reunión cerró la misma con un desafortunado “Feliz Día de la Minería”.


Nuestra intervención estuvo en la línea de los pobladores damnificados; denunciamos el riesgo de que acaben con el agua del campo del arenal, la remoción de grandes cantidades de rocas, el aumento de las enfermedades en las vías respiratorias en un 300% como dicen los trabajadores de la salud de Belén. Los beneficios del régimen y las prerrogativas que tiene el sector como ningún otro en nuestro país, las ganancias siderales con una onza troy por arriba de los 600 dólares, y que la contaminación existe, ya que Xtratta pagó 30 millones de pesos a la provincia de Tucumán por denuncias del fiscal Gomes sobre contaminación de las aguas (en la zona de Concepción). También Picolotti aceptó que la actividad minera es altamente contaminante.


Los argumentos de Héctor Reales, Roque Chayle de Santa María o de Julio Andrada de Catamarca fueron contundentes; ofrecieron fotografías de plantas dañadas por un polvillo que emana de las cercanías al dique de cola, y se argumentó que falta el agua para regar 1.000 de las 2.500 hectáreas cultivables de Santa María.


Merece un párrafo destacar la ofuscación de Luis Manuel Alvarez (ex dirigente Montonero), quien era secretario de YMAD cuando se entregó La Alumbrera, quien acusó al PO de mentiroso exaltándose hasta el insulto, lo que motivó que varios militantes ambientalistas lo repudiaran a viva voz.


Evelyn Diamante, militante del PO, oriunda de Andalgalá, donde se construye la planta de Agua Rica, acusó a la Iglesia de ser "cómplice de las mineras y de querer salvarles el pellejo", lo que enardeció a Pachado, que al día siguiente no hizo otra cosa que descalificar a la jovencita por tamaño atrevimiento, macarteando al partido: “Sabemos que es portadora de una ideología de izquierda; ella, como otros jóvenes, son manipulados", dijo.


La Iglesia, en su rol “conciliador”, propuso la realización de un referéndum sin aclarar sobre qué aspectos o premisas debe hacerse la consulta. Lo que está claro es que la Iglesia bendijo desde sus inicios la entrega de YMAD, y sus preocupaciones terrenales ahora están dirigidas a armar una maniobra que pueda aislar a los sectores que han emprendido la lucha contra la contaminación.