21/04/2011 | 1173

1° de mayo: El sentido de nuestro acto

La Presidenta dijo que «las corporaciones no pueden ocupar más la Casa de Gobierno, como lo hacían antes».

Pero, ¿se fueron alguna vez de allí?

Desde 2003, los despachos oficiales actúan para los monopolios mineros, cumpliendo a rajatablas un acuerdo fiscal firmado por Menem.

Tampoco se fue de la calle Balcarce la corporación Repsol: su filial argentina, YPF, acaba de aprobar el giro de dividendos para rescatar a sus accionistas, quebrados por el derrumbe hipotecario en España. Menos dejó de tallar Telefónica, ahora que se quedó con el control de Telecom a través de un pacto con los K.

La Anses ha sido convertida en una inmensa AFJP estatal, que financia a las corporaciones con la tenencia de sus acciones y el pago de la deuda externa .

Ni siquiera Techint salió de la casa de gobierno K, o al menos del presupuesto, que la riega con el dinero de la obra pública.

La asociación del gobierno con los Rocca en Siderar, lo convierte en cómplice póstumo de una de las privatizaciones más dolosas de la historia nacional.

Techint está desarrollando un enorme proyecto inmobiliario en la ribera de Quilmes, gracias a las franquicias del intente ‘cristinista’ «Barba» Gutiérrez. Techint, como todas las corporaciones, goza del secreto comercial, con la complicidad de los directores oficiales.

Nuestro primer reclamo es la abolición del secreto comercial y la apertura de los libros de las corporaciones al control de los trabajadores.

Los K y Techint están asociados en algo todavía más decisivo: el rechazo a las demandas de las asambleas metalúrgicas por su convenio colectivo.

Los K y todos los ‘opositores’, sin excepción, representan al gobierno del capital contra el trabajo, al gobierno de las corporaciones capitalistas.

Por eso, el Frente de Izquierda inaugura su campaña electoral en el mejor escenario y el mejor día posible: en Plaza de Mayo, el 1º de Mayo, con un acto obrero e internacionalista, para oponer al gobierno de las corporaciones el gobierno de los trabajadores.

En oposición al acto regimentado de la burocracia , nuestro acto proclama la lucha por la democracia e independencia del movimiento obrero como condición para su emancipación social.

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