25/08/2005 | 914

El “sojazo” no llegó al Barrio Copello

Jorgelina Signa, Candidata a Concejal

El populoso barrio Copello de Capitán Bermúdez está ubicado sobre tierras fiscales, que están habitadas desde hace más de 25 años por más de 1.000 familias en 25 manzanas. Carece de todo tipo de infraestructura urbana. El progreso, tan rimbombantemente señalado por los indicadores económicos capitalistas, no ha llegado al barrio.


No hay red de agua potable, no hay red de gas, las calles están sin pavimentar, no hay cloacas.


No hay escuela. La que se comenzó a construir en 1997, como resultado de la lucha de los vecinos, terminó abandonada. Los vecinos impulsaron la construcción de esta escuela por el peligro que significa un cruce de vías del ferrocarril que deben transitar los niños, día a día, para acceder a otro establecimiento educacional que está a varias cuadras del barrio.


A pesar de que hace muchos años que viven allí, los vecinos carecen de títulos sobre sus terrenos, lo que coloca su vida cotidiana en una permanente incertidumbre. Temen alguna trapisonda de los punteros políticos.


En Copello, quienes tienen trabajo (el 50% de los que están en condiciones de trabajar) hacen changas o trabajan en negro, por lo que sus ingresos están por debajo de la línea de subsistencia. Los que logran traer un peso más, lo hacen agotando sus energías en jornadas de 10, 12 o más horas diarias, situación que liquida su vida social familiar y social, y los embrutece. El otro 50% no tiene directamente trabajo o sólo consigue changas esporádicas.


El PO contribuyó a organizar al barrio para que puedan acceder a un elemental plato de comida. Arrancamos un ticket/subsidio al Municipio de 150 pesos semanales para alimentar a 110 personas (5,60 pesos por mes por persona). Como la situación empeora, cientos de personas están concurriendo a nuestro comedor a reclamar que organicemos otros turnos de comidas.


En este cuadro, la salud está quebrantada por la contaminación ambiental, el envenenamiento de aire, tierra y agua, con que las fábricas Cerámica Verbano, Celulosa y otras someten a la población de Bermúdez y a otras localidades vecinas. Hace unos días, fue noticia el principio de intoxicación de varias personas, producto de la liberación de un potente ácido lanzado al ambiente por la celulosa. Exactamente lo que el Gobierno de Entre Ríos denuncia que va a pasar con la instalación de las papeleras en Uruguay, hace rato pasa en Argentina, incluyendo a Bermúdez.


La salud pública está comprometida por la falta de agua potable y cloacas. El agua de uso en Copello tiene origen dudoso y no es apta para la ingesta humana.


El Partido Obrero ha presentado un enérgico reclamo al intendente. Va a una lucha organizando la bolsa de trabajo, los reclamos y movilizando a los vecinos para transformar radicalmente la situación de postración social de barrio Copello en Capitán Bermúdez.


Y va a dar la batalla en todos los frentes. Por eso, Jorgelina Signa, organizadora del Barrio Copello, encabeza la lista de concejales del PO en Capitán Bermúdez, por una alternativa obrera de izquierda y socialista.

También te puede interesar: