15/09/2021 | 1630

Elección histórica del Frente de Izquierda en Jujuy

Un cachetazo al régimen de Morales y una oportunidad para la izquierda revolucionaria.

Cuando se conocieron los resultados del domingo el país se sorprendió particularmente con la performance de la izquierda en Jujuy. El Frente de Izquierda Unidad, en línea con la gran elección nacional, alcanzó resultados históricos. Con el 23,31% de los votos entre ambas listas queda a un paso de conquistar por primera vez una banca jujeña, llevando a Alejandro Vilca al Congreso Nacional. El FIT-U se ratificó como segunda fuerza en San Salvador (26%), Palpalá (31%) y conquistó un profundo apoyo en localidades del interior como Humahuaca (32%), con un empate técnico entre las tres fuerzas, La Quiaca (25%) y Monterrico (21%).

El FIT-U se presentó como una oposición consecuente al gobierno de Gerardo Morales, en un cuadro de colaboración total del PJ con el régimen, y en un momento de enorme descontento popular. Obtuvo una gran votación en departamentos que concentran principalmente los trabajadores rurales del tabaco, como El Carmen o en Ledesma con los trabajadores del citrus.

Cambia Jujuy, la lista de Morales, se impuso con el 46,4% de los votos, retrocediendo 20 mil votos respecto a junio. El Frente de Todos-PJ, por su parte, quedó segundo con el 28,2%. Para alcanzar un diputado nacional, el FIT-U, además de sumar los votos que obtuvo la lista del MST, deberá evitar las maniobras de Morales, que intentará crecer para lograr duplicar nuestra elección y arrebatarle la banca a Alejandro Vilca.

El triunfo del gobernador vuelve a mostrar que la fortaleza de su régimen político pasa por la total colaboración del PJ y la confrontación con el fantasma de Milagro Sala como arma electoral permanente. La lista del Frente de Todos no ha criticado en toda la campaña al gobernador, respetando los pactos de no agresión que hay en el Congreso Nacional y su cogobierno en la Legislatura provincial.

La campaña del FIT-U

El techo electoral de Morales y la complicidad del peronismo con el gobernador coloca a la izquierda independiente como una verdadera alternativa política entre los explotados. El discurso de campaña de Vilca expresó esta contraposición: de origen obrero, contrapone la oligarquía jujeña y el Jujuy de los poderosos al Jujuy de los trabajadores.

La alta votación del FIT-U se dio particularmente en los barrios obreros y populares de San Salvador. Las luchas de los municipales, los choferes y el movimiento piquetero encuentran un canal político en el voto al Frente de Izquierda Unidad que hizo una campaña a pulmón en cada feria y lugares de trabajo. Sin embargo, este enorme fenómeno electoral no se plasma aún en un progreso organizado, que llevaría a cuestionar el dominio de la burocracia sindical de las organizaciones obreras y a desarrollar agrupamientos combativos en todo el movimiento obrero. Superar este límite es una tarea fundamental, porque vinculado a un desarrollo de estas características, un ascenso de la izquierda cobra un alcance revolucionario.

Cabe destacar el rol del Partido Obrero y el Polo Obrero que en un cuadro de reconstrucción de su trabajo político en la provincia le aportó al Frente de Izquierda un contenido de lucha entre el movimiento de desocupados y precarizados. Con cientos de actividades a lo largo de toda la provincia, el Partido Obrero, junto al Polo, utilizó la campaña electoral para reforzar la movilización política de los trabajadores por un programa con sus propias reivindicaciones. Este desarrollo partidario se verificó en la fiscalización donde hubo 250 compañeros del PO a lo largo de la provincia

Lo que se viene

La transición hacia noviembre estará marcada por el acuerdo con el FMI que traerá un mayor ajuste y el intento de aplicar una reforma laboral y jubilatoria. El régimen político de peronistas y radicales cierra filas con esta orientación agitando una “reactivación económica”. En Jujuy, con la enorme precarización laboral existente, la reforma laboral se impone de hecho. La ofensiva de Morales, al igual que el Frente de Todos, tratará de transformar los programas sociales (nacionales y provinciales) en trabajo ultraprecarizado -y un subsidio patronal- principalmente en el campo y los municipios.

La campaña del Frente de Izquierda Unidad va a plantarse contra esta política antiobrera. Vamos a combinar la lucha en defensa del salario, por trabajo genuino, contra la reforma laboral y un programa para salir de la crisis planteando la ruptura con el FMI, con el llamado a organizar asambleas en los barrios y lugares de trabajo e impulsar agrupaciones en todo el movimiento obrero para estructurar una poderosa corriente que pueda enfrentar a la oligarquía y el gobierno de Morales en las calles y en las urnas.

El voto al FIT-U refuerza esa perspectiva. La conquista de un diputado nacional sería una enorme conquista política.Vamos a convencer del voto al FIT-U a los miles de trabajadores que no fueron a votar. Transformar la bronca en un voto al FIT-U es un cachetazo al régimen de hambre que gobierna.

El apoyo fenomenal de las urnas a la izquierda, para que no se disipe, debe transformarse en una estructuración política revolucionaria entre los explotados. La campaña electoral que encaramos, para pelear por la banca para el Frente de Izquierda, buscará ese objetivo de desarrollo político.

Vamos por ello.