Políticas

17/5/2022

Tierra del Fuego

Elecciones de convencionales en Ushuaia: nadie puede festejar y se abre una etapa de crisis política

Un retroceso de las principales fuerzas políticas y una dispersión electoral.

El oficialismo municipal obtuvo solo 5 de los 14 convencionales

Los números de la elección de Ushuaia muestran un retroceso de las principales fuerzas políticas y una dispersión electoral, que lleva a que las catorce bancas en disputa sean repartidas entre siete listas.

La reforma de la Carta Orgánica fue impulsada de apuro en diciembre de 2021, para intentar salvar una crisis política habilitando una segunda reelección del intendente camporista Walter Vuoto, pero la ha profundizado ya que este solo consigue cinco de los catorce convencionales y es muy difícil que logre entonces una mayoría.

Vuoto, que obtuvo el respaldo (o salvavidas de plomo) del presidente Alberto Fernández hace pocos días, había sido reelegido en 2019 con 23.320 votos (54,8%) y ahora cayó a 10.800 (27,62%).

El intento de plebiscitar su gestión se verificó en que el propio Vuoto encabezó la lista de convencionales y usó en toda la campaña los símbolos de la municipalidad, pero ha encontrado a más del 70 % en la vereda del “no”.

Las derivaciones de este fracaso político afectan todo el orden político provincial, y pondrán a prueba a todos los convencionales que llegaron prometiendo oponerse a la reelección del intendente.

El gobernador Gustavo Melella apoyó la reelección, en vistas a evitar un choque con Vuoto en 2023 por la gobernación. Ambas reelecciones se complementan. Sin embargo esta decisión ha generado choques al interior de la coalición que lo apoya, la cual se dividió. Apenas finalizado el comicio han renunciado tres funcionarios al gobierno provincial, en particular la segunda candidata de la lista de convencionales de la lista de Unidos, lista impulsada por el gobernador que apenas logró un convencional con el 8,3% de los votos.

Por su parte la vicegobernadora encabezó la lista de convencionales del Mopof, se opuso a la reelección y logra una banca con el 7,4%. Juntos por el Cambio se derrumbó de los 13.044 votos obtenidos con esa marca en 2021 a solo 5.720 votos ahora (14,64%), logrando dos convencionales.

“Chispita” Fadul, líder de Somos Fueguinos, se alegró de sus 7.000 votos (17,93%) logrando tres convencionales desde una postura antireelección. Sin embargo, en noviembre de 2021 había logrado 9.577 votos. El concejal Branca, quien rompió hace pocos meses con el Frente de Todos denunciando la falta de transparencia del intendente, se presentó como centroizquierda e ingresó a la convención con 3.260 votos (8,3%). Los Republicanos lograron quedarse con la última banca con 2.700 votos (6,9%)

El partido de la exgobernadora Rossana Bertone, del peronismo tradicional que cuenta con dos legisladores, sacó el 3,7% de los votos. La lista la encabezó el excandidato a vicegobernador Arcando, que hoy anunció su retiro de la política.

La votación de la Izquierda

El Partido Obrero (representación legal del FIT-U en Tierra del Fuego) obtuvo 1.390 votos en 2021 y sube a 1.450 ahora (3,7%) -hay que tener en cuenta que en 2021 se había presentado el MAS que sacó 700 votos entonces y ahora no participó. Esto implica que algunos cientos de votos de la izquierda pasaron a la centroizquierda o a la abstención y el voto nulo, que subieron algunos puntos.

Nuestra campaña ha sido un paso adelante en la estructuración de un importante núcleo de activistas independientes, la mayoría de los cuales participó por primera vez de una campaña electoral de la izquierda. Nos concentramos en denunciar la maniobra reeleccionista y en agitar las necesidades más urgentes de la población ante la Constituyente. El pase a planta de los más de 700 precarizados, un salario mínimo que cubra la canasta familiar, creación de un consejo municipal de mujeres con presupuesto propio, el reclamo por tierra y vivienda. fueron algunos de los principales ejes. Durante la propia campaña apoyamos a trabajadores en conflicto y participamos en los reclamos por la devolución de la Osef (obra social provincial).

La agenda de estas luchas continúa y el porvenir de la izquierda está en fusionarse con las luchas concretas, denunciar las maniobras que vendrán con el fin de “dar vuelta” algún bloque de convencionales para presionar por la reelección y seguir batallando por nuestros proyectos de pase a planta de los precarizados y una obra social controlada por los propios trabajadores, entre otros reclamos populares.